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martes, junio 19

Hanamaki de ajos tiernos (pan chino)




Después de varias semanas en dique seco vuelvo a daros la chapa con las recetas. Al menos eso intento, que la cosa va más lenta de lo que quisiera :-). Os agradezco mucho a todos los que os habéis interesado por mí, dadme un poquito de tiempo para que os vaya contestando a todos personalmente y ayudándoos a los que me habéis dejado vuestras dudas.

Hoy os traigo una modalidad de pan chino que no había tenido ocasión de probar con anterioridad. Y eso que, bajo el nombre de hanamaki, he descubierto que hay infinidad de preparaciones. No sé exactamente cual es la procedencia de esta denominación ni si tiene nada que ver con la ciudad japonesa del mismo nombre. Tampoco he sido capaz de averiguar demasiado acerca de su origen, pero el término, en lo que a la cocina se refiere, suele ir asociado en Japón a cierto tipo de rollitos de sushi con formas muy atractivas, normalmente representando flores con los ingredientes de su interior (Hana-Maki creo se podría traducir como flor-rollito, pero la verdad es que soy una absoluta ignorante de esta cocina) y a una infinita variedad de panecillos, en China, cuyo común denominador parece ser el hecho de formar figuras vistosas, bien sea simplemente solapando capas de masa o enrollándolas mediante distintas formas de torsión, seguramente intentando emular también la belleza de las flores, pero cuya característica predominante es la formación de capas. Como con los hojaldrados.



Los panecillos hanamaki son dulzones, a pesar de utilizar ingredientes salados, como el pan chino frito (Man tou) que conocemos de los restaurants. Con la diferencia que los primeros se presentan siempre cocidos al vapor mientras que los segundos pueden servirse fritos, sobre todo en los puestos callejeros de las provincias del sur de China (y en nuestros restaurants chinos, claro). La cocción tradicional al vapor le da un acabado exterior algo gomoso, elástico, sin embargo, poseen una textura muy suave, satinada y delicada (la madera de bambú tiene mucho que ver y luego os lo muestro). Os acordareis de lo que os conté en aquella entrada acerca de la importancia del aspecto y color de estos panecillos y su vinculación directa con el estatus social. Cuanto más perfecto y blanco era el panecillo más valor tenía, pues significaba que se habían utilizado harinas blancas, refinadas y, por tanto, caras.

Los Hanamaki chinos suelen venir rellenos de ingredientes como hortalizas, verduras y/o carnes o una mezcla de todos ellos (no sé si se utilizan también pescados, no he visto ninguno, pero este punto lo desconozco). También los he visto usando estos ingredientes solo para dar color o sabor a la propia masa, triturándolos previamente, consiguiendo un panecillo de textura muy lisa y refinada pero con un juego de colores y sabores muy llamativo. Algo que parece esencial en este tipo de preparados. He probado unos de calabaza que no solo son una preciosidad para la vista sino que también tienen un sabor espectacular. Ya os los traeré en otra ocasión porque además se forman de manera diferente y resulta un preparado muy interesante.


El por qué se llaman igual dos preparados distintos (sushi y panecillo), que además son de dos países diferentes, lo desconozco. Tampoco sé si la palabra significa literalmente lo mismo en las dos culturas. Aunque tampoco me extraña que así sea ya que, a veces, los vecinos se parecen más de lo que seguramente desearían. Y si no acordaos del popular gatito de la suerte, conocido como Zhao Cai Mao en China, pero que en realidad es un símbolo de fortuna que pertenece a la cultura japonesa bajo el nombre de Maneki Neko. Que por cierto, aunque lo parezca no saluda con la manita, sino que te llama para que te acerques. Al menos así hizo con un caballero japonés (guerrero o cazador según qué versiones) al que libró de que le partiera un rayo. O eso dice la leyenda :-) Bueno, pues si alguien sabe por qué comparten nombre estos dos preparados, y le apetece ilustrarme un poquito, le estaré muy agradecida.

Como ya habreis visto en las fotos, he entrado un poco en la acertada dinámica de los restaurants chinos establecidos en nuestro país, adaptando la receta a los gustos occidentales. Después de elaborar los hanamaki de la manera tradicional, he cocido la mitad al vapor, que es lo suyo, y he reservado la otra para cocer al horno, método que a nosotros nos es más familiar al hablar de pan. Os cuento como han quedado ambas versiones y compartiré con vosotros mis impresiones.



lunes, octubre 3

Mi "Pa de pagès", pan de hogaza para dummies




Esta es la tercera versión de pan que os traigo con esta masa. Una masa muy sencilla que nació de mi necesidad de poder hacer pan en casa, para el día a día, de manera rápida y fácil. Que no supusiera un gran esfuerzo, pero que satisficiera aquello que busco en un pan, una miga sabrosa, esponjosa y aireada y un corteza extra crujiente. Ya os he comentado en otras ocasiones que me apaño siempre con la misma masa, tanto para panes como para pizzas, limitándome a darle formas distintas, más que nada porque no tengo ningún conocimiento de panadería y ésta he conseguido hacerla casi con los ojos cerrados, así que hoy os presento mi versión del "pa de pagès" o pan de hogaza artesano.

Sé que muchos habéis probado ya esta masa, y, por los comentarios y e-mails que me habéis hecho llegar, que también os ha gustado y la habéis adoptado como vuestro pan diario. Antes de nada quiero deciros que para mí es una satisfacción inmensa que una receta tan sencilla os guste tanto, y me gustaría aprovechar para daros las gracias por tomaros el tiempo de venir a contármelo. De este nuevo procedimiento os puedo decir que encontrareis el mismo sabor, la misma corteza crujiente, pero, de todos ellos, esta es la versión con la miga más rústica, más aireada y los alvéolos más grandes, porque también es el pan que menos se trabaja. Que ya es decir... :-)

Para los que aún no lo conocéis, qué os parece si os digo que podéis tener este pan con apenas 5 minutos de trabajo y sin máquinas? Os prometo que es muy fácil, de hecho por eso se me ocurrió llamar a esta serie de panes "para dummies", porque os quedará siempre estupendo sin apenas tener conocimientos de panadería.

No se hable más y pongámonos manos a la obra, que os quiero contar muchas cosas ;-)

viernes, julio 15

Panecillos de hamburguesa, para dummies





No hace mucho subí mi receta de pan de molde y ya en aquella ocasión os comenté que con esta masa básica hacía todo tipo de panes y bollos, simplemente dándole distinta forma. En cuanto al resultado seguro que no se aparta mucho de cualquier receta que ya conozcáis, un bollito de leche tierno y suave, algo dulzón, aunque no demasiado, que se come casi sin respirar. Sin embargo, quiero compartirla con vosotros porque es extremadamente sencillo conseguir unos resultados más que excelentes, sin apenas conocimientos previos ni elaboraciones complejas o máquinas especiales, lo cual lo hace, si cabe, más atractivo.  

Cuando me compré la cooking chef, lógicamente, pasé a dejarle las tareas pesadas a la máquina, no obstante, como trabaja igual que si usáramos una simple olla térmica y un brazo eléctrico, veréis que las instrucciones son las mismas que para hacerlo a mano. No os preocupéis si no disponéis de un aparato similar, tanto si usáis amasadora con inducción, amasadora en frío o lo hacéis a mano, las indicaciones son exactamente las mismas y siempre os quedará bien.

Vamos a ello:

lunes, abril 25

Pan de molde casero, para dummies






Los que me conocéis ya sabéis que no tengo mucho repertorio en cuanto a panes. Hago una masa salada que, para nuestros gustos, me sirve para todo tipo de panes de a diario y pizzas, muy similar a la ciabatta, y que me limito a moldear de diferentes maneras según me apetece ese día. Para la bollería hago una masa de leche y huevos, también muy húmeda, con la que hago panecillos para la merienda, pan de hamburguesas o de molde de manera muy sencilla y que, moldeada de diferentes formas, me solventa todo el surtido que necesitamos en casa. 

Con estas dos masas básicas me apaño una decena de panes que, francamente, para dos adultos no muy acostumbrados a panes muy sofisticados, es más que suficiente. Si además contáis con el hecho de que pueden añadirse todo tipo de ingredientes dulces o salados, para qué queremos más. Puede que sea por la extrema sencillez de ambas masas, que desde el primer día que las compartí con vosotros se me ocurrió llamarlas para dummies, porque realmente no solo no revisten ninguna dificultad, sino que para lo facilísimas que son dan unos resultados estupendos, infalibles para quienes somos aficionados al arte de la panadería o apenas tenemos experiencia. 







La masa salada os la he traído en dos o tres ocasiones, en forma de baguettepanecillo y pizza. Hoy me gustaría compartir con vosotros la masa dulce, porque, además, quiero preparar una entrada para los próximos días donde me vendrá muy bien tenerla explicada al detalle.

Me da un poco de corte reconocer que esta masa no la he sacado de ninguna receta magistral de pan de molde, todo y que, desde que tengo blog, os he visto hacer unos panes preciosos. Es simplemente fruto de una casualidad o un accidente, según se mire, de un día que me puse a hacer croissants. Preparé la masa, la dejé levar, y cuando fui a preparar el hojaldre me di cuenta que no tenía suficiente mantequilla. Después de acordarme de todos mis santos, y con tal de no echarla a perder, se me ocurrió enrollarla y meterla en un molde para cakes, la deje subir y la horneé.  Como en casa nos encantó el invento, desde entonces, es mi masa de pan de molde favorita.

Foto kenwoodworld.com
Este pan lo he hecho a mano siempre y no entraña ninguna dificultad, pero, tanto en esta receta como en otras a partir de ahora,  os daré también indicaciones para utilizar la Kenwood Cooking Chef. 


No hace demasiado tiempo que la tengo, pero sí el suficiente como para darme cuenta que no hay apenas información en los blogs acerca de su uso ni recetas, por lo que intentaré compartir también mi experiencia con ella, para aprender entre todos o para quienes penséis en adquirirla.

Para aquellos que no conozcáis este robot, quizás más adelante, cuando la tenga más de por mano, pueda subir una entrada para explicaros como funciona, pero, mientras, os dejo el enlace a un vídeo de la web oficial y así, si os apetece, veis de lo que os hablo.

Foto Kenwoodworld.com
Para los que tenéis una Kitchen Aid o una amasadora similar, observareis que es exactamente el mismo procedimiento y tipo de robot orbital, solo que con la ventaja de poder trabajar con temperatura gracias a su sistema de calor por inducción. Es el modelo profesional de la gama de mixers y amasadoras de Kenwood.

No puedo haceros la comparación con la Thermomix porque no la conozco, pero entiendo que si sois usuarios de este electrodoméstico también podréis adaptar mis indicaciones sin ningún problema.

Como no se trata de una máquina que cocine sola, sino que es literalmente un piche de cocina muy completo, todo el procedimiento puede hacerse manualmente, con lo cual aquellos que queráis hacerla a mano no tendréis ningún problema. 






lunes, noviembre 22

Reginette de bonito y anchoas. Para los amantes de la pasta.






En casa somos pro pasta hasta las últimas consecuencias. Disfrutamos con la pasta grande, cuanto más grande mejor, y al dente. No sería la primera vez que le quito la carne al último canelón para comerme la placa gratinada, no os ha pasado nunca? :-)

Por eso, son muchas las ocasiones en las que, sin pensármelo dos veces, me pongo con las manos en la masa. No os engaño, son apenas unos minutos y más si tenéis artilugio para estirarla.



Hoy, además, la salsita con la que he acompañado estos reginette es sumamente fácil y rapidísima. Tanto que, si decidís ir a por un paquete de spaghetti, tendréis el plato hecho en apenas 5 minutos, ... y si es fresca, ni eso. 

Os cuento como los he preparado:


viernes, agosto 6

Flores de Mantou. Pan chino.






El mantou, o pan chino al vapor, es un pan blanco de harina de trigo o de arroz, dependiendo de la zona, y originario de China. Es un pan dulce de masa muy fina, suave y esponjosa, sin sal, parecido a un brioche. Elaborado con harina refinada que garantice su color blanco, agua, azúcar y algún elemento leudante, suele prepararse en forma de pequeños bollos que se cuecen al vapor una vez han leudado, y se presentan en tamaños que van de los 4 a los 15 cm.

A pesar de que en la era pre industrial china el mantou blanco (cocido al vapor) era considerado prácticamente un alimento de lujo, por estar elaborado con harinas refinadas, hoy en día es un alimento tradicional que, junto a los fideos de trigo, o arroz, y los baozi (mantous rellenos), son base en la dieta casera del norte de China. Como lo es para nosotros el pan de trigo y las pastas. El mantou también es conocido en las zonas del sur, pero, a diferencia del norte, se sirven más habitualmente en puestos ambulantes y restaurants. Son piezas algo más pequeñas a las que se suele dar  formas más vistosas y, normalmente, se preparan fritos en aceite. A veces, incluso, son acompañados con leche condensada y servidos como un dulce.




Respecto a la etimología del nombre, hay una historia popular en China que indicaría que la palabra mantou procede de una palabra de pronunciación idéntica, "mantou", que viene a significar cabeza de bábaro. La leyenda cuenta que un ejercito del norte, encabezado por Zhuge Liang, líder del ejército Shu, después de una incursión en tierras del sur donde habían sometido a sus habitantes, y de regreso a casa, se encontró con un caudaloso río que imposibilitaba cualquier intento de cruzarlo. Un líder bárbaro de los capturados informó a Zhuge Liang que, en la antigüedad, los bárbaros sacrificaban a 50 hombres lanzando sus cabezas al río, aplacando así su espíritu y permitiendo el paso de las personas.

Según esta leyenda, que he leído en wiki, Zhuge Liang se negaría a derramar más sangre humana, por lo que hizo sacrificar algunos caballos del propio ejército y unas vacas. Con su carne rellenó panecillos blancos, dándoles forma redonda y con una base plana que recordaban la forma de una cabeza humana, que tiró al río a modo de sacrificio. Tras cruzar exitosamente el río le dieron a los panecillos el nombre de cabeza de bárbaro (mantou). La palabra china mantou, y según las regiones, designa panecillos con o sin relleno y son conocidos también en Japón (Manju), en Corea (mandu) o Mongolia (mantuu), y son muy parecidos a los Manty o Manti de la cocina turca, persa, o pakistaní.

La foto del mantou blanco clásico pertenece a wikipedia, y muestra como se sirve este pan cuando es solo cocinado al vapor.



El pan que os traigo hoy es una elaboración más parecida a la consumida en el sur de China, y pienso que idéntica a la que podemos encontrar en los restaurants chinos de nuestro país. Os mostraré varias maneras de formarlos y presentarlos, quizás las más básicas teniendo en cuenta que los asiáticos, en general, son famosos por la paciencia y el arte natural que exhiben formando filigranas. Lo llaman algo así como "flores de rollitos de pan" o simplemente "flores de mantou", pero aquí tendréis que ser un poco benevolentes conmigo, que una hace lo que puede. :-)

Vamos a ello:


lunes, abril 19

Pan artesano para "dummies", versión baguette




El título no es una casualidad. Este es realmente un pan para "dummies" panaderos, como yo :-). Ya la otra vez que os subí una entrada con panecillos artesanos os conté lo fácil que resulta hacer este pan. Y como también os dije en aquella ocasión, solo necesitais una buena harina, ganas, y 15 minutos de vuestro tiempo. 

Hace?








Veréis, este pan es el resultado de muchas pruebas (con masas madre, con levaduras diferentes, incluso harinas, formas de amasar, cantidades) con las que he ido aprendiendo de mis propios fracasos. 


Me gustaría que tuvierais presente que soy totalmente autodidacta y sin ningún conocimiento sobre la materia, así que lo que os pueda contar solo se basa en mi propia experiencia. Por no tener, no tengo ni un libro decente de panes que os pueda recomendar. Sin embargo  me hace ilusión compartir este pan tan sencillo con vosotros porque me parece muy resultón, y además porque he llegado a la conclusión que este pan tan simple cubre con creces nuestras necesidades sin tener que complicarme mucho la vida. Puede que a alguien que quiera iniciarse le sea de utilizad para empezar a hacer sus propios pinitos. 

Yo empecé con una panificadora que compré por internet cuando se hicieron tan populares, puede que 8-9 años atrás, y la típica receta que viene con ella. Sin embargo, aunque el pan salía muy bueno, no era lo que yo necesitaba. Conseguía una especie de pan de molde crujiente, pero a mi no me gusta tanto la miga como la corteza, así que me dio el empujón, en forma de gusanillo, para probar otras cosas. Además, mi principal objetivo era hacer el pan diario, que fuera gustoso y crujiente, pero sobretodo, fácil y rápido. 

Sé que mi método no es nada ortodoxo, como toda yo :-) (seguramente un panadero sería benevolente conmigo, un purista no, jejjjee ...qué cosas), pero sí os garantizo que obtendréis un pan muy sabroso y de manera muy fácil. También sé que muchos de vosotros hacéis unos panes deliciosos, pero, para quienes aún tengan dudas, os propongo probarlo para reivindicar que, los "dummies" del arte de la panadería, también podemos comer nuestro propio pan. 

Así hago el mío:

viernes, diciembre 11

Pizza casera a la piedra, en lo que tardaría un pizzero en traerla.






Esta vez os traigo algo muy sencillo pero resultón y que gusta a casi todos porque es totalmente "customizable". Cuantas veces se han presentado unos amigos a media tarde,  se hace la hora de cenar y no sabéis qué ofrecer? ...algo fácil, rápido para no desatenderles y a la vez sorprenderles con algo totalmente casero e informal, esta pizza puede ser la solución.

Si te gustan la pizzas, ésta la harás más de una vez  cuando no tengas ganas de cocinar pero te apetezca un bocado consistente. No hay cena más apetitosa delante de un partido o tu programa favorito. Me gustaría advertiros antes que a mi me gustan las pizzas finas y crujientes, pero que no parezcan láminas de oblea, ni por el contrario pizzas americanas como bizcochos. Me gusta que sepan a masa de pan, pero a la vez sean muy ligeras. Con el cuerpo fino, que permita degustar los ingredientes con los que la hemos adornado, sin que parezca un bocata. Los bordes crujientes por el exterior pero con un  mínimo de miga tierna en su interior. Parezco muy exigente al respecto, quizás sí lo sea, pero os aseguro que esta pizza no tiene nada que ver con las preparadas. Si por aquí vamos bien me encantaría enseñaros como la hago yo. :-)


viernes, noviembre 27

Pan artesano y totalmente casero para "dummies". Mi pan.



Tenéis 5 minutos después de cenar  y otros 10 una hora antes de comer al día siguiente? Si la respuesta es afirmativa ya no tenéis excusa para no comer vuestro propio pan. Recién hecho, a mano, fácil, rápido y con el sabor del pan de toda la vida. Vamos, lo que se suele llamar bueno bonito y barato, pero en pan. Y por supuesto, la receta es para dummies. :-)

Sobre algo tan elemental y básico como el pan hay bibliografía infinita, métodos y teorías, combinaciones y técnicas avanzadas. Tanto es así que, si simplemente mezclas harina agua y sal, pueden llegar a llamarte profano. Por supuesto solo soy amateur y autodidacta, tampoco os voy a mostrar una receta "top ten", ni lo pretendo, no voy a usar masas madres, mezclas de harinas, aceites ni aromatizantes, pero sí os voy a explicar como hago el pan que comemos cada día en casa, que es simplemente delicioso, sencillo, crujiente y sabe a pan hecho con cariño.

Si os decicís a probar a hacer pan en casa, no solo no os arrepentiréis sino que no dejareis de hacerlo. Animaos con esta receta sencilla y sin pretensiones que es fruto de muchas pruebas, intentando elaborar, de la manera más simple y eficaz posible, el pan de cada día.


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