Mostrando entradas con la etiqueta Fiestas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fiestas. Mostrar todas las entradas

lunes, noviembre 5

Panellets y Castanyada, tradición y costumbres.





Tras la explosión de vida que suponen los meses de verano y la abundancia en las cosechas y vendimias, la llegada de los primeros fríos, la caída de las hojas de los árboles y los días más cortos, hacen que sintamos que la naturaleza entra en un ciclo de letargo hasta que la primavera vuelva a despertarla de esta muerte aparente. Por ello, desde tiempos inmemoriales y en ésta época del año, civilizaciones tan distintas como egipcios, romanos o celtas, tenían presente esta idea de la muerte y dedicaban fiestas y rituales al recuerdo y su relación con los difuntos. A pesar de la influencia del cristianismo, que siempre ha intentado solapar estas tradiciones paganas, la actual fiesta de Todos los Santos ha conservado una serie de elementos y costumbres que nos han acompañado hasta nuestros días, junto con el fuego, las ánimas y las ofrendas de alimentos.

Nuestra fiesta de Todos los Santos tiene sus raíces en la fiesta celta de los muertos, denominada Samhain. Para la cultura celta el año se dividía en dos periodos, el tiempo de la claridad y el de la oscuridad. Los días del Samhain, que se sitúan entre estos dos ciclos, abrían el periodo del tiempo oscuro.  Siendo que estaban entre las dos mitades del año, los días del Samhain eran considerados un paréntesis fuera del tiempo, lo que les hacía pensar que las tierras de los muertos, o del otro mundo, estaban abiertas entrando en contacto con las nuestras, el mundo de los vivos. El culto a los difuntos era una parte esencial en la religión de los antiguos celtas, hecho aún hoy en día evidente en la riqueza y variedad de celebraciones y tradiciones que se conservan en las culturas con estas raíces, como la gallega, y gran medida en las del norte de nuestro país, como la catalana. No voy a hablaros de lo que no conozco, aparte que habrá muchos amigos que podrían explicar mejor que yo las costumbres de su tierra, pero sí que me gustaría hablaros un poco de las costumbres catalanas y compartirlas. 


Cuando los romanos conquistaron las tierras celtas la tradición del Samhain se combinó con dos festivales romanos, el de feralia, que se celebraba para honrar a los muertos y en el que era costumbre llevar presentes, entre ellos alimentos, a las tumbas de los antepasados, y el de Pomona, en el que se honoraba a esta diosa, llamada también reina de los frutos, que representaba la abundancia de los árboles frutales, jardines y huertas. En el siglo VII, el papa Bonifacio IV, designó el día 1 de noviembre como el día de Todos los Santos para honrar a santos y mártires, con una clara intención de sustituir la fiesta de origen celta por una fiesta religiosa. De esta manera, la noche de Samhain, pasó a llamarse la Noche de Todos los Santos, en castellano, Nit de Tots Sants en catalán o All Hollows Eve en inglés, que, como todos sabemos, derivó con los años en Halloween. Así que, a pesar de que hoy en día parece una fiesta más propia de carnaval, quedaos tranquilos que celebrar Halloween y la Noche de Todos los Santos viene a ser lo mismo, ambas tienen el mismo origen ancestral y el mismo significado espiritual, solo que cada uno lo hace con sus propias tradiciones o las que más le gustan.

Debido al origen de esta fiesta, era muy común la creencia de que, en la Noche de Todos los Santos, las almas de los antepasados volvían a los lugares donde habían vivido. Hay que tener en cuenta que, lejos de  vivirse como una experiencia negativa, el hecho de reencontrarse con los muertos o antepasados, era visto desde la perspectiva positiva de la protección. Estas ánimas eran consideradas protectoras familiares a las que confiarse y que velaban por sus hogares, por lo que ésta ha sido tradicionalmente una fiesta relacionada con la intimidad familiar, que no se ha colectivizado hasta hace relativamente poco. Hasta no hace muchos años, y en muchos lugares, era costumbre poner en esa noche un plato de más en la mesa, o dejar una silla vacía para los familiares difuntos. Para que encontraran el camino a casa, en muchos pueblecitos, se colocaban lámparas de aceite en las puertas de los hogares. También era costumbre encender velas, en las habitaciones o la cocina, en su recuerdo.


En cuanto al aspecto gastronómico, se sabe que el hombre se ha alimentado de castañas y bellotas desde la prehistoria y que gracias a la expansión de su cultivo por parte de los romanos se convirtió en base de la alimentación, no perdiendo protagonismo hasta la llegada de la patata y el maíz de América. Por lo tanto su consumo está muy arraigado en nuestra cultura y no es de extrañar que, allí donde se había celebrado el Samhain, se sirviera como sustento para esta noche de vigilia. No se conoce exactamente cual es el inicio de la fiesta tradicional catalana de la Castanyada, pero sí se sabe que en la edad media las familias se reunían en casa, asaban castañas en el hogar que esparcían sobre la mesa, para que cada cual se sirviera, bebían vino, normalmente un porró de mistela, de moscatell o de garnatxa, que se hacía también en las propias casas, y así pasaban la Nit de Tots Sants. En esta noche de Castanyada, se decía a los más pequeños que no se comieran todas las castañas, pues debían dejar alguna para las ánimas, de lo contrario éstas vendrían a tirarles de los pies mientras dormían. Los críos, que de tontos no tienen un pelo, solían dejar alguna castaña a los pies de la cama, en algún rincón de la casa o bien en cada uno de los peldaños de la escalera, y en su lugar encontraban al día siguiente una confitura (el libro que he consultado no especifica de qué tipo).

En el S.XVIII aparecieron las "castanyeras", que acercaban este producto del campo a las ciudades o aquellos lugares donde no era factible el cultivo de castaña, mujeres que las asaban y las vendían en rudimentarios puestos callejeros. Hoy en día este oficio se ha perdido prácticamente y son muy poquitas las castanyeras que podemos encontrar en las calles, por no decir que es algo excepcional y puntal.  Pero no así la tradición, que continúa, especialmente los días alrededor de la "castanyada", de manos de jóvenes estudiantes que suelen aprovechar la fiesta para sufragar sus proyectos lúdicos. Como se hace en Sant Jordi con los libros y las rosas.

Junto a las castañas asadas y el vino dulce, es tradición en la Castanyada servir panellets, un dulce preparado a base de almendras y azúcar formando figuritas y rebozadas de frutos secos,  propios del clima mediterráneo (almendras, piñones y avellanas). No he sabido encontrar un origen rotundo de esta preparación, al menos como tal, sin embargo, algunos historiadores citan como referencia una receta del "Llibre de sent Soví" (1324) llamada "Torrons a malallts", una preparación a base de mazapán y frutos secos (que por cierto está desaparecida) y del que muy posiblemente podría derivar el panellet. También he leído que podrían haber surgido (y cito textualmente) "en recuerdo a las antiguas comidas funerarias y los panes de los muertos que se llevaban a la iglesia". Teniendo en cuenta que "els panellets" son un dulce de origen casero y elaborado con productos de la tierra, creo que es casi imposible determinar un origen concreto o ubicarlo en el tiempo. Lo que sí sé seguro es que el Baró de Maldà dejó constancia escrita de la popularidad de los panellets en su enorme dietario (60 volumenes) "Calaix de Sastre" (S.XVIII). 


Hoy en día se mantienen estas costumbres gastronómicas y la Castanyada se suele celebrar en familia. Comiendo castañas y boniatos asados y panellets, caseros o comprados en las pastelerías, y acompañados siempre de vino dulce, como moscatell. También, desde que tengo uso de razón (de hecho, en las ciudades desde el SXIX, donde los cafés se convirtieron en nuevo espacios de socialización. Los pueblos de mucho antes, donde además su sumaba el elemento del fuego), se celebran Castanyades populares, al aire libre y con música y bailoteo, hay castañas asadas, "coques", panellets y moscatell, bien organizadas por particulares, vecinos, asociaciones o entidades oficiales, que tienen poco de celebración religiosa y mucho del sentimiento pagano y ancestral de divertirse. 

Esto me trae a la memoria algo que leí no hace mucho (prometo que no me enrollo más), respecto al origen de algunas fiestas, como Halloween, y en qué se han convertido. El autor intentaba dar una explicación al por qué del éxito en Europa de una fiesta, que aún teniendo su origen tradicional en el viejo continente, vuelve haciendo furor desde Norteamérica, totalmente desvirtuada en forma de desfile de carnaval, y hace una reflexión que me pareció interesante. Para nuestros antepasados la muerte era un hecho natural y se aceptaba como algo cotidiano. Las personas morían en casa acompañadas de la familia, los amigos y, en muchos lugares, por todo el vecindario. Las familias velaban a sus fallecidos y los séquitos funerarios salían del propio hogar. Hoy en día se ha dejado de tener esta relación tan próxima con la muerte, sucede fuera del entorno diario e incluso nos parece normal que los niños sean ajenos a ella. Sin embargo, por los medios de comunicación se nos muestra todo tipo de catástrofes con naturalidad. Esto hace que, probablemente, las veamos como algo ajeno, algo que solo le pasa a otros. Si a esto se le suma la pérdida del sentido sagrado de los antepasados nos encontramos con que los difuntos son personajes de ficción, fantasmas o muertos vivientes. Sin este cambio de mentalidad, como comenta el autor, no se entendería la rápida aceptación de fiestas como Halloween, donde se trivializa a la muerte, haciéndola así más asumible.


lunes, enero 9

Ensalada de frutas y foie de canard mi-cuit




Lo sé, parece que hay una norma no escrita que te obliga aconseja empezar el año haciendo bondad. Me refiero a la cuestión gastronómica, el resto es cosa vuestra. Sin embargo, portarse bien con una ensalada de frutas y un  foie mi-cuit no solo no es un sacrificio, sino que resulta un verdadero placer para los sentidos. Tranquilos, que he dicho bondad, no penitencia. :-)

Esta ensalada la he preparado un par de veces en estos días, concretamente en la noche de fin de año y la comida del día de Reyes, porque además de ser un entrante visualmente atractivo tiene un paladar exquisito y no nos importó en absoluto repetir, pero también podría llevarse el primer premio de platos ligeros post-fiestas. Creedme, es francamente irresistible y muy refrescante. 




Todos los años solemos ir a Hendaye a comprar para las Navidades, ya os he comentado que estamos a 5 minutos de coche y no cuesta nada acercarse. El foie, junto a los quesos, mantequillas y algún vino, son siempre una compra casi obligada, por su calidad y por los precios asequibles (en comparación con los de nuestros supermercados), por lo que casi siempre suelo comprar más cantidad de la que realmente necesitamos. Luego, casi siempre, tengo que ir haciendo recetas con él y todo lo que ha ido quedando en la nevera. Después os comento otras variantes, también deliciosas, que os ayudarán en dos de los propósitos universales del año nuevo, la operación limpieza neveril para la liquidación de los excedentes navideños y mantener la línea.


lunes, diciembre 20

supremas de salmón y espárragos con mahonesa de menta





Siguiendo con las ideas sencillas, pero vistosas, para estas fiestas, os traigo una suprema de salmón con espárragos que me ha parecido absolutamente delicioso, elegante, bien contrastado de sabores y que a la vez es rápido, muy fácil y se puede preparar con antelación. Siempre y cuando os gusten sus ingredientes, no se le puede pedir más, verdad?



Ya sabemos que no es época de espárragos, pero, en navidades, se llenan nuestros mercados de productos de otras temporadas y otras latitudes, con cierta calidad extra, difícil de encontrar el resto del año. Puede que también sea porque por estas fechas estamos dispuestos a gastar algo más que habitualmente. 

El salmón es un pescado que me gusta mucho, aunque lamentablemente debo dejar para ocasiones especiales. El precio de un salmón noruego es algo que no me alcanza para el bolsillo diario. Sé que hay salmones de piscifactoria mucho más económicos y pescados de países remotos a precios irresistibles,  pero me da miedo pensar cuan "económico" tiene que ser un pescado, en origen, para poder hacer miles de kilómetros y encontrarlo al lado de mi casa a precios irrisorios. 



Últimamente preguntar en las pescaderías la procedencia de su género es harto complicado. No por la pregunta, sino por la respuesta. Miran las etiquetas (que no enseñan), se preguntan entre ellas y no acaban de poder dar una respuesta concreta a algo tan simple. De dónde viene este langostino?...  Esto hace unos años no pasaba, claro que tampoco había de todo y tan sospechosamente barato. De la misma manera que sabemos cuando una fruta es africana o sudamericana, me gustaría saber si el pescado (que no es lo mismo que una fruta) que tengo en frente es vietnamita. No es tan complicado, no? ...Pues parece que sí lo es.

Y pues después de esta introducción reivindicativa os explico como preparar este salmón :-). La receta  pertenece también al libro  "La Cuina de Nadal, Plats de Festa" que os comenté la semana pasada. En esta ocasión con una receta de Toni Massanès, que he oficiado, casi ...casi, literalmente. Soy un caso...  :-))

lunes, diciembre 13

Ensalada tibia de foie y champiñones belgas





Ya sabéis que algunas veces como sola y entonces suelo aprovechar para darme un homenaje :-). Por la cercanía de las fiestas, se me ocurrió que podría probar algún entrante que acompañara el plato fuerte de estas celebraciones. Sé que la mayoría de nuestras mesas son tradicionales, y seguramente la gracia de estas fiestas radique precisamente en ello, pero os voy a subir un par de ideas, para complementar nuestros ágapes, que creo que os pueden gustar. 



Recordé que tengo un libro llamado La Cuina de Nadal - Plats de Festa (La cocina de Navidad - Platos de Fiesta) que en su momento editó el periódico barcelonés la Vanguardia. Este libro, exquisitamente ilustrado con una fotografía preciosa, es una recopilación de recetas para fiestas de la mano de prestigiosos cocineros catalanes. La que os traigo hoy es una adaptación de Amanida tèbia de rovellons confitats (ensalada tibia de níscalos confitados) creada por Albert Coll, un chef andorrano que fusiona la cocina de autor con los conceptos e ingredientes más tradicionales.  

Y no es que la haya adaptado por gusto, sino porque cuando fui a comprar no encontré los ingredientes adecuados. Encontrar rovellons por aquí es complicado, al igual que los tomates de Montserrat que acompañan la receta original. Después os comento como es, por si queréis hacerlo como indica la receta. Yo de momento os cuento como he hecho mi versión.

miércoles, mayo 26

Tarta de fresas, confitura, nata y yema quemada.





Supongo que al menos una vez al año toca una tarta de estas :-). La mía es, como poco, multifuncional, porque se supone que sirvió para celebrar Sant Jordi, mi cumpleaños, mi onomástica,  y que mi familia había venido a pasar unos días a casa para celebrarlo juntos.

No tiene ningún misterio, pero aunque sea de concepto sencillo es laboriosa porque todo es casero, por lo que desde el principio quiero remarcaros que podéis hacerla poco a poco y a vuestro ritmo, con mucha antelación o en varios días, dejando para el último la cuestión decorativa.

Normalmente, si tengo que elegir, el chocolate es mi perdición, pero también me sabía mal no aprovechar lo hermosas que están las fresas y el toque fresco que dan a cualquier postre, más si se trata de una preparación tan hipercalórica como esta. 

Como un día es un día, como se suele decir, no sentí remordimientos, ni mientras la preparaba ni mientras la degustaba. Me pareció sencillamente deliciosa. :-) Perdón por la la falta de modestia :-))), pero decir otra cosa sería mentir.

La verdad es que no sé si sabré desglosar de manera inteligible la lista de ingredientes, porque la mayoría de ellos intervienen en dos o más preparaciones, pero como os pondré el paso a paso, espero saber hacerme entender. Si tenéis alguna duda, por favor, decidmelo. 

A ello:

jueves, febrero 11

Cocktail tropical de langostinos



Me hacía gracia aportar alguna receta especial para el día de San Valentín. Por razones personales no voy a disponer de tiempo para ello, pero sí he pensado que este cocktail tropical, que se prepara en un periquete y resulta muy atractivo, sería una solución perfecta para sorprender a tu pareja después de un día de trabajo. Si lo acompañáis de media docenita de ostras, o unas almejas de Carril a la plancha con aceite y limón, o un suculento pero sencillo pescado al horno, y una botellita de vuestro vino preferido, ya tenéis en 20 minutos una cena romántica comme il faut

Ni recuerdo la primera vez que lo hice, pero, si en alguna ocasión en que he tenido invitados he puesto este entrante, ha provocado exclamaciones. Creo que más por el colorido de la presentación, que por el contenido en sí. :-)

Os cuento como lo hago:

viernes, enero 8

Tisana



Cuando acaban las fiestas, normalmente, tenemos un excedente de frutas (sobretodo uvas) y Cava. Al Cava con dejarlo dormir junto a los demás vinos es suficiente, pero a las frutas hay que despacharlas pronto. Preparé esta tisana el día de Reyes para acompañar la última de las comidas señaladas de estas navidades. No soy muy amante de los vinos ni del alcohol en general, pero esta Tisana de frutas y Cava, francamente, pasa estupendamente tanto en invierno como en verano. Solo hay que tener cuidado porque, tan afrutada y suave, es un arma de doble filo y sube, ...sube muchísimo y a traición.

Esta bebida puede encontrarse fácilmente en las terrazas de los paseos más turísticos de Barcelona. A los extranjeros se les suele decir que es una Sangría de Champagne, con lo que lo entienden a la primera, pero la bebida se llama Tisana. Suelen prepararla con Cava, un refresco de naranja con gas, uno de limón, también con gas, y por lo general alguna copita de alcohol seco o bien licor, azúcar y hielos. Añaden alguna rodajita de fruta (naranja o limón) y las sirven en copa de globo junto a una pajita. Ni se os ocurra beberla con paja! dejadla como adorno. 

Yo os propongo la versión más natural. Os aconsejo, como único elemento etílico un Cava Brut, frutas y zumos naturales y azúcar. No caigais en la tentación de usar esa botella de Cava que nadie tiene arrestos de beberse, y que llegó a casa nadie sabe como, con la excusa de que va acompañada de frutas, porque estarías cometiendo el mismo pecado que usando un vino de tetrabrick en una Sangría. Ganará en paladar si usais un buen Cava Brut Nature y vuestro estómago también os lo agradecerá. Si os apecete, así lo hago yo:


lunes, enero 4

"Tortell de Reis" de mazapán, tradicional, sencillo y delicioso.





Ya sé que todos los años, por estas fechas, el roscón de reyes es el protagonista de la blogosfera gastonómica, sin embargo no me he podido resistir a traeros el que hacemos en casa, homónimo del roscón de Reyes, del King's cake, o el gâteau des Rois que tan tradicionales son en medio mundo por estas fechas. Bien mirado, qué tipo de blog de cocina sería éste sin una receta tan popular como ésta. :-)

No estoy muy segura del origen de esta tradición, de lo que estoy un poco más convencida es de que el hecho de comer este dulce pertenece más a un ciclo de celebraciones del solsticio de invierno, que empezaría en el día de los santos inocentes y que culminaría con el carnaval. Como muchas tradiciones, han sido adaptadas o más bien solapadas por aquellas de origen religioso, para que, de una manera oficial, perdieran todo aquello que tenían de pagano.

Sea como fuere, lo cierto es que son muchos los paises que practican la celebración cristiana del nacimiento de Jesús el día de Navidad,  y, por consiguiente, la llegada de los tres reyes de oriente. Muchos de ellos, también, con un dulce muy similar. En el sur de Francia, concretamente desde la costa azul hasta Toulouse, es típico un rosco muy parecido al nuestro con frutas confitadas, el "gateau des rois", siendo la "galette des rois", una tarta de masa de hojaldre y sin decoración, más tipica del norte (París) para éste día. En Louisiana (USA), muy posiblemente por su influencia francesa, festejan este día con el "King's cake", de aspecto muy parecido al roscón de reyes, adornado con frutas y con una figurita del niño jesús en su interior, que obliga a quien le toca, a pagar el "cake" de la semana siguiente, porque, como he comentado antes, esta celebración se prolonga hasta carnaval. En otros estados, este dulce, pierde su significado religioso y adopta más un rol de juego y festejo, donde los chicos toman el "king's cake", con el que quien encuentra la figurita es nombrado rey, y las chicas el "Queen's cake" con idéntico ritual.  En grecia,  y algunos paises balcánicos, celebran estos días con el "basilópita" en el que introducen una moneda, a modo de sorpresa, que concede al agraciado algún premio pactado de antemano, aunque éste último sea típico en noche vieja o el día de año nuevo. El denominador común en todos ellos es, además de las fechas, la existencia de una liturgia especial que acompaña su ingesta, no siempre relacionada con la festividad cristiana lo que demuestra, en cierta medida, su origen no religioso.

El que os traigo hoy es el tortell típico o tradicional en Catalunya en el día de Reyes. Se elabora una corona o aro en pasta de brioix, relleno de mazapán, adornado de frutas confitadas y azúcar y como único perfume, aunque opcional, el anís. En su interior debe esconder una haba y una figurita de porcelana, generalmente de un rey. En el centro debe haber una corona, normalmente de cartulina, dorada que será otorgada a aquel que encuentre la figurita, concediendole así el título de rey de la fiesta durante el resto del día. De manera simbólica este cargo obliga a los asistentes a obedecer los deseos de quien lo ostenta. A quien tenga la fortuna de hacerse con la haba debería pagar el tortell, aunque uso el condicional puesto que cuando el postre está en nuestras mesas ya está pagado. :-) También traen una tarjetita con un refrán, a modo de instrucciones, que suele rezar de la siguiente manera:

Si la fava tu hi has trobat
paga el tortell sens recança
i no perdis l'esperança
seràs un ser afortunat.

I si t'hi surt la figureta
no et quedarà més remei
que ser coronat com a Rei
d'aquesta festa distreta.

El tortell de brioix y mazapán sigue siendo el más vendido hoy en día en las pastelerías catalanas, sin embrago es una tendencia que va evolucionando en los últimos años, por parte de los pasteleros, para poder ofrecer la mayor variedad posible, por lo que viene seguido de cerca por aquellos que están rellenos de nata, crema pastelera, trufa o una combinación ingeniosa de rellenos. Y es que para gustos los colores. :-) Si os apetece probar este tortell sencillo, esponjoso y ligero que os traigo, os cuento como lo hago yo:

martes, diciembre 15

Turrón de trufa, almendras y avellanas, al Cognac






Mi madre me ha contado muchas veces que, cuando era pequeña, esperaban el día de Navidad con una ilusión tremenda. No porque viniera Santa Claus, o Papá Noël, sino  porque era el día que "cagaba el tió". El "tió" no es más que un tronco. El mismo que se quemaba en los hogares, proporcionando algo tan importante como luz y calor, antes de que existiera la electricidad. El día de Navidad, tradicionalmente en Catalunya y de manera simbólica, se le pedía al "tió" que ofreciera otro tipo de bienes, casi tan preciados, como dulces y turrones.

En las ciudades catalanas, y con el transcurso de los tiempos, se ha mantenido esta tradición. Mi madre, como todos los niños, disponía un tronco en el centro de la estancia principal,  con un palito golpeaba una vez el tronco y se alejaba de la habitación, seguida del resto de la familia como si de una conga se tratara, dando brincos y cantando bien fuerte:


Caga tió, Caga torró!
d'avellanes i pinyons,
No caguis arangades
que són molt salades,
tant si cagues com si no
et donaré un cop de bastó.
Caga tió!

 Cuando acababa de cantar ya estaba de regreso y encontraba siempre algún turrón o dulce junto al tronco (y algún que otro regalo, que el último de la fila se encargaba de colocar). Volvían a empezar y así hasta agotar las existencias. Sobra decir que, el tronco, daba tantos dulces como hubiera en la casa y los niños no querían ni entendían que hubiera que dejar de intentarlo. :-)

Hoy en día la tradición se mantiene, pero como podéis comprobar en la foto, mi tió, no tiene el aspecto espartano que tenía, seguramente, el de mis padres. Además, los nuestros no dan turrones ya sino regalos. Aunque seguimos la tradición, colocamos el tió bajo el árbol de navidad junto a todos los regalos, porque también hemos globalizado la fiesta adoptando a todos los gorditos, vestidos de rojo, conocidos. :-)
En Euskadi hay otra bonita y antigua tradición, que hace las funciones de Papá Noël, que algún día os contaré.

Para que lo pongáis en vuestro "tió", hoy os he traído un turrón de trufa que hará las delicias tanto de pequeños como de mayores.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 
Ir Arriba