lunes, 16 de abril de 2012

Mini empanadillas caseras de bonito del norte




Cuando éramos muy pequeños, mi hermano y yo, tanto que aún no íbamos a la escuela y apenas nos manteníamos en pie cogidos de la mano, recuerdo que algunas veces mi madre nos llevaba con ella a comprar a la plaza, al Mercat de la Concepció, un mercado precioso de estilo modernista y el más antiguo de l'Eixample, que estaba frente a nuestra casa. Había una parada, algo parecido a un bar, donde servían cafés, carajillos y desayunos, tanto a clientes como a los propios comerciantes, y allí mi madre nos compraba, para desayunar, unas empanadillas de bonito que preparaba la "mestressa" del lugar y que nos encantaban. Era nuestra golosina especial y nunca teníamos suficientes. Cuesta tener recuerdos de esta época de la vida (mi madre me sopla por messenger que tendríamos 1 y 3 años), pero recuerdo con extrema nitidez tanto este bar, como el matrimonio que regentaba la carnicería donde compraba mi madre que tenía expuesto el género sobre un mármol blanco y, por supuesto, el color, aspecto y sabor de esas empanadillas, que además nos daba medio envueltas en las típicas servilletitas blancas, casi transparentes y con cenefas rojas, tan propias de los bares. También recuerdo a la gitana que vendía los ajos de su cesto en la puerta de la plaza y que después, de mayor, mi madre me contó que era la madre de uno de los palmeros de Peret, el de las gafas de pasta negra, que acompañaba a este genio de la rumba catalana y que en aquella época, o pocos años más tarde, sonaba por la radio continuamente con el "borriquito" como tú, o aquella "lágrima" que cayó en la arena. Qué cosas de recordar... pero la memoria es así y lo que se aprende de pequeño se queda impreso a fuego en las neuronas.

Siempre me sonrío cuando pienso en todo ello y se lo recuerdo a mi madre. A mí me compraba dos empanadillas, porque era la mayor, y a mi hermano sólo una porque, según ella me decía a mí, era pequeño y no sabía contar... jajajaja. Siempre le he dicho a mi madre que de acuerdo, que mi hermano no sabría contar,  pero hacían más bulto las mías y no entiendo que mi hermano no protestara (claro que si apenas sabía hablar, poco podía decir jajaaja). Vaya dos carpantas estábamos hechos, como para no calcular milimétricamente las reparticiones, y más hablando de empanadillas que siempre nos parecían pocas, pero es que ciertamente mi madre pensaba que con un añito era muy pequeño para más de una empanadilla y a mí, que ya nací con el por qué en la boca, me tenía que dar una respuesta medianamente satisfactoria y que dejara de preguntar. Cada vez que lo recordamos nos sonreímos juntas por la inocencia de todos. Tengo un recuerdo excelente de aquellas empanadillas y posiblemente, si las volviera a probar, no serían tan extraordinarias como las recuerdo, pero siempre las he tenido como las mejores que he probado en mi vida. Más tarde mi madre nos las ha preparado siempre que ha podido, igual de buenas, con las obleas de La Cocinera. Y yo, desde que tengo noción "cocineril" que hago lo propio. Pocas veces caigo en la tentación de comprarlas congeladas, es que no vale la pena, son tan sencillas, rápidas de hacer y salen tan buenas hechas en casa, que merecen la media horita que les dedicas.


Las que os traigo hoy me hacen especial ilusión, pues, como adicta a las empanadillas que soy, no había conseguido aún una receta de masa de oblea con que prepararlas totalmente caseras. El relleno es el que se ha preparado toda la vida en mi casa, que incluso, muchas veces, cuando el trabajo no nos ha dejado demasiado tiempo, tanto a mi madre como a mí, las hemos llegado a hacer con latitas de atún y de tomate frito, y aún así, quedan estupendas. La receta de la masa es de mi amiga Gaby, de Gabriela, Clavo y Canela, que la publicó hace un par de años y me encantó. Seguro que todos conocéis a la dulce Gaby, de su cocina salen los platos tradicionales más espectaculares de cocina mexicana y paraguaya, transmitiendo un enorme cariño en cada uno de ellos. Ella prepara la obleas más grandes, para empanadas, que son más habituales en su país, y con leche en lugar de agua. Yo he intentado adaptar su receta a la masa de empanadillas que estamos acostumbrados aquí, más delgaditas y pequeñas y preparadas con agua en lugar de leche, y he de deciros que quedan espectaculares. El resultado es una oblea idéntica a la que venden para preparar empanadillas en casa, pero, por supuesto, mucho mejor que la masa de cualquier empanadilla congelada que venden en nuestros mercados. No hay color!

El bonito que he utilizado es el que tengo embotado de la última vez, hice muchísimos kilos y aún me quedan unos cuantos tarros. Aprovechando que hacía fotos a las empanadillas he actualizado algunas fotos de la entrada de la conserva de bonito, que parece mentira que solo hayan pasado un par de años, pero menuda diferencia... El caso es que os lo comento porque pronto empieza la temporada y si queréis embotar bonito ahora es buen momento para empezar a pensar en ello.




Ingredientes: (para aproximadamente 40 mini empanadillas)

Para las obleas:


  • 125gr. de harina de trigo, común (la que usáis para cocinar)
  • 20 ml. aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cucharilla (de café) de sal
  • 65 ml. de agua


Para el relleno:

  • 2 huevos duros
  • 175gr. de bonito del norte (o el equivalente en atún o cualquier ingrediente que os guste)
  • 175gr. de sofrito casero de tomate (también podéis usar un tomate frito comercial de vuestra confianza)
  • un puñadito de olivas rellenas de anchoa
  • sal y pimienta recién molida
  • un chorrito de vinagre de vino blanco (para cocer los huevos)
Podéis usar las proporciones, ingredientes y cantidades que más os apetezcan. Con estas que os indico también podéis rellenar 16 obleas (del tamaño más grande) de la marca "La Cocinera".


Procedimiento:




Para optimizar mejor el trabajo lo más conveniente es comenzar preparando la masa, pues viene muy bien que repose unos minutos en el frigorífico. Sin embargo, lo primero que hago es poner a cocer los huevos y así me olvido del tema.

Hacedlo en un cazo con agua fría y un buen chorro de vinagre de vino blanco, que impedirá que se rompa la cáscara. 

Dejadlos hervir hasta que estén bien cocidos.




Por otro lado prepararemos la masa de las obleas mezclando la harina con la sal, el aceite y el agua.

Resulta una masa muy manejable y elástica, gracias al aceite de oliva. Sin ser una masa húmeda, queda muy maleable y nada seca.




Una vez preparada la envolvéis en un papel film, o una bolsita de bocadillos, y la dejáis reposar en la nevera al menos 30 minutos. Igual que haríais con la pasta fresca.



El relleno:




Mientras, vais preparando el relleno.

El sofrito que uso para estas empanadillas está hecho a base de cebolla, pimientos verdes y tomates, bien sofritos en aceite de oliva, condimentados con sal y azúcar, al igual que haríais con una salsa de tomate, dejándola reducir hasta que obtenemos una salsa brillante. Luego se pasa por el chino o se tritura y se conserva.

Esta es la receta de mi vecina y amiga Lourdes, que le sale fabulosa, pero siempre que le he preguntado los ingredientes exactos para subirla al blog me dice que no se acuerda, que lo hace a ojo. Toma! como todos!. Así que, como no tengo la receta en el blog, le pediré que a finales de verano, cuando haya excedente de tomates, se venga a casa, pesamos los ingredientes y fotografiamos el paso a paso. 

Os aseguro que está para chuparse los dedos y es, para mis gustos, la mejor salsa de sofrito de tomate que he  probado nunca.






En un bowl colocáis el bonito, bien escurrido de aceite, y lo desmigáis un poco.





A continuación añadís los dos huevos duros rallados y el puñadito de olivas rellenas, picaditas con un cuchillo. La cantidad a vuestra elección.




Finalmente añadid el sofrito de tomate y removéis bien.




Aunque a simple vista y en frío no se aprecie, la salsa de tomate suele soltar agua al calentarse por lo que debemos eliminarla antes de proceder al relleno. De no hacerlo, al freír las empanadillas, aparecería esta humedad y podría romperlas.

Llevad la mezcla a fuego suave y dejad que se evapore la humedad.

Salpimentad a vuestro gusto.




Apenas unos minutos, hasta que no haya rastro del agua del tomate.

Reservad y dejad enfriar.



Las obleas:




Como necesitamos estirar la masa muchísimo, tanto si vais a hacer las obleas con el rodillo como si las vais a hacer con alguna máquina, lo ideal es que dividáis la masa en varias partes. 

Si la habéis dejado reposar en una bolsita, simplemente estiradla dentro de ella y luego cortadla en pequeños rectángulos de unos 10cm x 6cm. Aproximadamente.




Estirad cada una de estas piezas de masa hasta conseguir una tira de aproximadamente 45cm x 10cm. O el tamaño que sea adecuado para vuestro cortador.




Para los que tengáis la Kenwood Cooking Chef, os comento un poco como funciona este accesorio, que por otro lado es exactamente igual que cualquier máquina manual.

Empezad por una pieza pequeña y con el grosor más grande que permita vuestra máquina. Normalmente representada con el número 1.

Enharinad ligerísimamente e idla estirando un par de veces con cada grosor, para que quede bien suave.





Id disminuyendo el grosor entre rodillos a medida que vais pasando y estirando la masa. Yo he dejado estas obleas del grosor más delgado que me permite el accesorio, el número 9. No creo que llegue al milímetro. He ido saltando los grosores de dos en dos, para no eternizarme.




Fijaos que de una pieza de 10x6cm he obtenido una finísima tira de 45 x10 cm. 




No es necesario que os preocupéis por la regularidad de los bordes pues esta masa irá recortada con un aro, pero cuando estiréis pasta, si queréis una tira uniforme y de cantos perfectos, solo debéis empezar por doblar la primera pieza como un tríptico, manteniendo sus lados pulidos. Os quedará una pieza de laterales perfectos para lasagnas, canelones o cualquier pasta cortada a tiras.




Una vez tengáis la masa del grosor deseado la extendéis sobre un papel de horno, para que no se pegue, no porque sea pegajosa, que no lo es, sino porque es muy fina y delgada y se os puede deformar fácilmente.

Con un aro de emplatar, o un cortador que tenga las medidas que os parezcan correctas, procedéis a cortar los aros de masa. El mío es de 8cm de diámetro.

Con los retales que os vayan quedando amasáis otro pequeño rectángulo y estiráis de nuevo.

Aprovechando los recortes me vinieron a salir unas 40 obleas.




Una vez formadas recortáis con unas tijeras el papel, de manera que os permita manipular la oblea sin problemas.




Y las vais amontonando para evitar que se sequen.

Una vez así, las podéis envolver en papel film y congelar para rellenar otro día. Se descongelan muy fácil y rápidamente y, si hacéis en cantidad, podréis tener siempre obleas a punto.




Cuando vayáis a proceder al relleno, repartid las obleas por la mesa de trabajo, siempre sobre el papel.

Con una cucharilla de café depositáis una pequeña cantidad de relleno. Recordad que son mini empanadillas y que el relleno debe permitir poder cerrarlas. Si las hacéis más grandes podéis usar una cuchara mayor.

Con el calor las obleas se reblandecen y pueden romperse más fácilmente, si hacéis mucha cantidad o hace mucho calor, dejadlas en la nevera e id sacando pequeñas tandas hasta haberlas rellenado.




Luego, con la ayuda del papel, doblad la oblea sobre sí misma, procurando que los bordes encajen correctamente.




Cerrad presionando los bordes. Sobre el papel. Podéis sellar humedeciendo con un poquito de agua, pero ya veréis que no es necesario.




Retirad la parte superior del papel y con la punta de un tenedor, sellad bien los cantos.

El papel os ayudará también a llevarlas hasta la sartén sin tocar la oblea. Recordad que cualquier presión con calor puede romperla o deformarla y el calor de las manos, al ser tan fina, también puede hacerlo.




Freidlas en abundante aceite, bien caliente, durante un minuto o hasta que estén bien doraditas. Recordad que el relleno ya está cocido.

Escurridlas y servidlas.


Si sois "devora-empanadillas" ya sabréis que están tan buenas calentitas como frías al día siguiente. No os gustan las empanadillas junto a un buen café para desayunar?? o picar las que sobraron de la cena cuando estáis cocinando y el hambre aprieta?... saben casi mejor que recién hechas!


Las de atún o bonito son posiblemente las más populares y seguramente, para nosotros, el sabor mejor asociado a esta masa, pero yo las he hecho de cualquier cosa y siempre están fantásticas. Si os gustan podéis probarlas con un relleno dulce de manzana asada, cortada a pequeños daditos y cocida con azúcar, unas gotas de limón y un palo de canela. Una vez fritas las empanadillas las espolvoreais con azúcar glace. Están impresionantes y son un bocado totalmente distinto.

A ver si os gustan :-)


Una nota por si no disponéis de máquina para estirar masas. Hay una manera sencilla de hacer obleas sin estirar la masa y sin cortarla y se procede de la siguiente manera: Formad una bolita de masa entre las manos, no más grande que una canica, y lo más perfectamente redondeada que os sea posible. Colocadla entre dos papelitos de cocinar y sobre todo ello un peso considerable que aplaste la bolita de masa. Ayudaos presionando con un poquito de fuerza, retirad el peso y habréis conseguido una oblea, más o menos perfecta según el peso que hayáis ejercido.

Ya no tenéis muchas excusas para no hacerlas en casa :-)))







44 comentaris:

  1. En casa nunca le hemos añadido aceitunas a las empanadillas, seguro que tienen que quedar bien ricas!
    Tengo que comprarme definitivamente una refinadora de pasta.... irrevocablemente!!!!

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  2. Que recuerdos! yo igual tengo tantos recuerdos desde temprana edad, a veces algún olor, sabor o imagen lo reviven tal cual.
    Muchas gracias por probar la masa, y así mismo, también a veces la hago con agua, otras con leche, ambas quedan riquísimas.
    Te quedaron divinas, un color perfecto, que ganas de llevarme unas cuantas! Como yo no tengo bonito del norte, tendré que hacer con atún y tomate frito como mencionas también. Muchas gracias por el enlace, y sabes que el cariño es mutuo.
    besos
    Gaby

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  3. Qué recuerdos tan encantadores, de verdad que por un momento os he imaginado a tu hermano y a ti de la mano comiendo las empanadillas, qué ricos!! bueno, tu hermano LA empanadilla,.. que conste en acta :))

    Yo también me considero un devora empanadillas, todo lo que NO hago frente a unas croquetas, lo hago con estas obleas fritas, mmmmhhh que cosa más buena... y de bonito o atún por supuesto. A todo esto, nada que ver con las hechas al horno que tan de moda se han puesto.

    Me encantan dos detalles, para empezar ese accesorio de pasta de tu máquina, ciertamente le empiezo a ver utilizad a la maquinita de hacer pasta tras ver dos o tres recetas hechas con este accesorio de amasadora. Igual hasta pico xD. Y el segundo detalle son las aceitunas con anchoas, lo tendré en cuenta la próxima vez, me parece un acierto!

    Por lo demás decirte que te han salido de cine, mil veces mejor que las comerciales, seguro, un día de estos las intentaremos hacer...

    Ainnss Gaby, qué maja es esta chica... no me extraña que te encandile con sus preparaciones ;)

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Qué gracioso,... me meto a ver las empanadas de Gaby, y está el accesorio de la Kitchenaid de pasta, al final voy a picar!!! ;)

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  4. Maravillosas empanadillas!! Me has antojado, qué cosa más rica y provocativa.
    Preciosa entrada, siempre es un placer venir a visitarte.
    besitos,

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  5. Qué ricas Maduixa, en casa las hacia mi madre, la masa también, eso sí a rodillo va rodillo viene, a mi marido le encantaban, y recuerdo también con nueve o diez años que me las llevaba envueltas en papel de seda y luego mucho periódico al recreo en el cole y todas comiamos empanadillas, pero desde que ella no está la masa la compro y el relleno lo hago yo. No encontraba su receta, la encontré hace poco, pero todavia no las he hecho, le salian tan ricas que me da cosa no quedar a la altura, pero mi marido está deseando que la haga. Las mias (la masa) también lleva un poco de vino blanco. Estas tuyas desde luego tienen una pinta genial. Quiero animarme este año a embotar el bonito. A ver si me organizo y compro botes, que prefiero hacerlo con tapas nuevas. Cuántos recuerdos me has traido hoy, muchas gracias. Esperanza.

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  6. Que fantásticas obleas, con ese relleno de toda la vida. Mi suegra me suele regalar sos fantásticos botes de bonito del norte y esas empanadillas de lujo. Un saludo porque hace poco descubrí tu blog y me encanta, las fotos, el diseño lo fácil que es entender las recetas ... y ahora las sigo.

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  7. Ostres, això és de luxe, la massa casolana.... i porta olivetes com a mi m'agrada!! A més, si hi ha una cosa que no em passa per més que l'hagi provat és el pebrot!! I veig que tu no n'hi has posat, així que m'enduc aquestes crestes!! I a sobres amb lo torradetes que es veuen!! mmmm..... ja m'has fet venir gana.... i això que acabo d'esmorzar!!! jejejje :-)

    Petons maca

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  8. Maduixa, no em puc quedar, q ara operen al meu marit, pero he vist les oblees i tornaré mes tard, segur!!!!!!!!! :-)

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  9. Ja et trobavem a faltar!!!
    I quina recepta que ens portes avui,
    amb un munt de records molt bonics.
    És curiós com s'asocia unes olors o
    el gust d'algunes coses en els records.
    M'encanta l'idea d'aquesta recepta,
    tinc l'accessori de la pasta per estrenar
    i ara em moro de ganes de provar-ho.
    Una gran abraçada.

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  10. Vaya receta bien explicada y deliciosa. Me encanta, me la apunto, que se de uno que va a alucinar. Eres una artista. Besos

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  11. tremendas ya de por si son buenas con el relleno pero con la masa casera es ya un bocado exquisito,me encanta como siempre aprender de ti.
    peto

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  12. Quina recepta mes bona!!! la massa i el farcit!!! m´han encantat!!! petonets

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  13. T'han quedat perfectes! A mi també m'agraden molt i el farcit el faig igual però les oblees ni m'ho havia plantejat. Sempre utilitzava les típiques. El mateix farcit també el faig servir per fer una empanada.
    Petonets

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  14. Menuda receta de empanadillas... yo siempre compro las orbeas pero las tuyas son mejores...

    besotes

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  15. Tienes unas entradas chulísimas, me gustan mucho. Y esta receta está que se sale de buena. Me he apuntado también la conserva de bonito, yo lo preparé una vez, pero creo que el tuyo es más fácil y tiene muy buena pinta. Besos.

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  16. Que maravilla!!!. me encanta tu entrada de principio a fín. Un beso.,

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  17. Un paso a paso estupendo y unas empanadillas con una pinta exquisita y "caseras".
    Besazos

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  18. Se me olvidaba, llevas razón, hay recuerdos que no se olvidan nunca.
    Más besos

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  19. Com sempre una entrada fantàstica reina! Aquestes crestes tenen una pinta fantàstica, i no dubtis que la massa me la guardo ben guardada per fer-la... però el millor de tot el post és la manera tan entranyable que tens d'explicar les coses, m'encanten aquestes històries!
    Petonets
    Sandra

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  20. Que preciosa entrada, con tantos recuerdos, y todos tan hermosos,y las empanadillas deliciosas ,dignas de esos preciosos recuerdos. Un besico
    cosicasdulces.blogspot.com

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  21. Ya se te echaba de menos, como de costumbre un paso a paso espectacular, de los mejores que se ven por internet, y para colmo las empandillas lindas , ricas y bien presentadas, para comerse unas cuantas con los ojos cerrados.

    nos vemos

    bye

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  22. Hola Maduixa.

    Madre mía que masa has conseguido, no saldo de mi asombro, es espectacular. Te quedó buenísima. Aunque yo esto lo veo muy complicado para hacer sin máquina, pero aún así me has metido en ganas, porque el resultado me ha encantado.

    Un saludo.

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  23. Que empanadillas, si te han salido perfectas, cuando vi la primera foto, no pensaba
    yo que tambien habias hecho las obleas,pues me recordaban a las de " La cocinera" con esas pompitas en la masa. Habia visto empanadillas caseras y se veian la masa de las obleas más gruesa y claro al seguir tu paso a paso ya he visto que el secreto esta en la máquina de hacer pasta. De lujo.

    Un saludo

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  24. Me encantó la receta, soy gran aficionado a las empanadillas.

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  25. Que bonitos recuerdos, te he leido el post sonriendo e imaginando la escena con tu hermano viendo a mis hijos peleando por las empanadillas que tambien son adictos (como a las croquetas de jamon :)). Te han quedado espectaculares, perfectas y el relleno con aceitunas lo probe hace poco y me encantó (yo antes no ponia). Probare algun dia la masa de tu receta.

    Besos
    Beatriz

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  26. Hace tiempo encontré en tu blog la entrada que publicaré mañana, sé que lo que publicaré no está tan perfecto tal vez como el tuyo, pero..... lo he hecho con cariño y eso creo que cuenta y mucho.....

    Así es que si te apetece pasarte por m blog te animo a ello y si además te quieres quedar mejor que mejor,...... yo me quedo ya por el tuyo porque la receta la encontré hoy entre mis papeles anotados y menos mal que anoté quien eras.....

    Espero que no te parezca mal y gracias por ese pan tan bueno que hemos podido probar.....

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  27. Qué buenos recuerdos. Mi madre nunca ha hecho empanadilla ni empanadas ni ha tenido costumbre de comprarlas ni nada.

    Yo si soy empanadillera, y si que utilizo las obleas de La Cocinera, pero viendo cómo de bien te ha quedado a tí la masa la probaré, por supuesto, y si se puede congelar, mejor que mejor, así hago obleas para tres o cuatro veces.

    El relleno que haces es básicamente el que yo hago, aunque yo nunca le he puesto aceitunas, se me repiten mucho, a aunque le da su puntito, después me sientan mal. Y qué bien que cuento con máquina de pasta, no se me van a resistir.

    Me ha gustado lo del chorrito de vinagre en el agua para los huevos, no sabía ese truco. ¡Muchas gracias! siempre aprendo de ti.

    Es tan gratificante venir a visitarte, con lo bien que le cuentas todo, es una pasada.

    Por cierto, soy empanadillera pero de las de horno, fritas también me sientan como un tiro. Eso me pasa por tener un estómago tan delicadito.

    Un besazo

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  28. Ja torno a ser aqui, Maduixa. Fixa't q jo tinc una memoria minuscula (no recordo q vaig fer ahir!), pero llegint-te he recordat q ma mare tb em feia empanadilles com les teves...q bones!

    Fa molt de temps q intento trobar la recepta d'unes bones oblees, pero no hi ha manera...ara tastaré aquesta teva

    per cert, he pogut imprimir amb el Friendly (puc eliminar tots els passos q no calen). Crec q vam parlar fa temps q no ho feia be, oi?

    Petons

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  29. Felicitats per les crestes! Quant pugui em disposaré a fer-les, ja t'explicaré com em van quedar. Petons, la tieta Sunia

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  30. Olá, amiga!
    ¸¸.º°❤ °º✿

    As fotografias convidam a saborear... hummmmm!!!
    Bom 1º de Maio!
    Beijinhos.

    Brasil.¸¸.º°❤
    °º✿

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  31. Las probaremos esta noche, el aspecto es espectacular ya os contare el resultado final. Besos
    Isa

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  32. Hola, me llamo Pilar y me encanta tu blog. Me acabo de agregar a tu lista de seguidores. Si quieres pásate por mi reciente blog: www.misdulcespreferidos.blogspot.com
    Hasta pronto!!!
    *Pilar*

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  33. Qué bonitos recuerdos! Las empanadillas tienen una pinta fantástica!
    Besos
    Mon

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  34. Montse, les de bonítol o tonyina són les que més m'agraden i amb la massa casolana, delicioses!!
    Petons!

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  35. Menudo tutorial, menudas fotos y menuda explicación tan didáctica, aunque no soy muy de empanadillas fritas, me llevo la receta para probarlas en el horno, me encanta como lo has hecho.

    un besazo y feliz día

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  36. Hola me encanta tu blog y me gustaria mucho que te pasaras a visitar el mío. Tiene poco tiempo pero espero que te guste. http://elicocinitas.blogspot.com.es/

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  37. Que pinta tiene este blog, date por seguro que seguiré viniendo por aquí.

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  38. Por favor, cómo me había perdido este post!! Llevo buscando la receta de la masa de empanadillas un montón de tiempo!!
    Yo soy una fanática, me encantan calientes y frías, como dices al día siguiente están mejor, siempre hago muchas para que sobren, son una tentación, porque no paro hasta que se acaban!!
    El relleno yo lo hago igual de siempre, me encanta con aceitunas de anchoas!! Mi madre hacía la masa cuando éramos niños, pero como la hacía a ojo ya no se acuerda!!
    Esta receta es un regalo para mí!! Me ha encantado la historia tuya y de tu hermano, me los puedo imaginar!!!
    Besitos guapa!!!

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  39. Qué maravilla de empanadillas, casi me llega el olor!!
    Me quedo viendo tus recetas...
    Un beso

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  40. No quiero ni pensar... en lo ricas que deben estar!
    No tienen nada que ver las empanadillas caseras con las congeladas!!!
    Me apunto la receta!!!

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  41. Me encanta tu trabajo, sigue asi que no dejare de visitarte.

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  42. Tu blog me parece excelente. No me interesan las colecciones de recetas que no se ubican en un contexto social y cultural... Como soy un hombre más de las palabras que de las imágenes, creo que sentí más el sabor de las que comías en tu infancia, con todo el respeto que se merece tu producción actual.

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  43. Te acabo de descubrir!!!!estupendas recetas y magnifico blog,ya tienes otra seguidora mas jejjee besetes

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