Las sopas y cremas de verduras son, a mi gusto, algo muy reconfortante para una cena ligera. Más si cabe cuando venimos de unos días, digamos que lujuriosos, en cuanto al contenido calórico de aquello que nos hemos metido entre pecho y espalda. Tampoco es ningún pecado, eh? :-) Pero la verdad es que la costumbre de cenar poco o muy ligero es altamente recomendable y en eso las verduras nos ayudan mucho.
Además de ser muy sabrosas, estas cremas podemos hacerlas con todo tipo de ingredientes, prepararlas más o menos fibrosas, ligeras o contundentes o con distintos toques que hará de cada plato un sabor distinto. Esta de calabacín podría ser perfectamente de guisantes, de zanahoria, calabaza, puerros, coliflor, champiñones, espárragos, o incluso una mezcla de varias de ellas. Si además las acompañamos de unos picatostes, un salteadito de las propias verduras, de un poco de jamón, o un simple aceite especiado o con cítricos, estaremos dándole un aire distinto cada vez.
En esta ocasión os traigo la crema de calabacín que prepara mi madre, y que yo he adoptado también en mi dieta, porque no es en el fondo una receta concreta sino una manera de preparar las cremas de verduras que las hacen además de versátiles y sencillas, muy sabrosas y nutritivas. De ella también he adquirido la costumbre de tener siempre caldos caseros en el congelador, muy sencillos y económicos, pero que ayudan a resaltar el sabor de cualquier salsa o sopa, y que, en mi opinión, son más saludables que los concentrados, caldos preparados o pastillas industriales.
Ingredientes para 2 personas:
- Un par de calabacines (aprox. 400 gr.) o cualquier verdura que sea de vuestro agrado.
- 1 cebolla mediana
- 1 o 2 dientes de ajo
- perejil
- caldo casero de pollo (o de jamón)
- 2 cucharas de aceite de oliva
- 1 nuez de mantequilla
- sal y pimienta
- 30ml de nata para cocinar (18% MG)
A vuestra elección quedan los ingredientes para la decoración.
Lo que vamos a hacer primero es preparar las verduras, limpiando bien el calabacín bajo el grifo, porque quiero cocinarlo con piel, y cortándolo en pequeños dados que faciliten su cocción.
Haremos lo propio con la cebolla.
En la olla donde vayáis a preparar la crema, disponed el aceite de oliva y la mantequilla.
Cuando estén calientes sofreíd la cebolla hasta que adquiera un color doradito.
Momento en el que añadiréis el ajo picadito y el perejil.
Si acaso prefirierais la crema de color blanco, en lugar de verdosa, procurad pochar la cebolla sin sofreírla, y retirad la piel del calabacín.
A continuación incorporad la verdura, en este caso el calabacín y salteadla junto a la cebolla unos minutos.
En cuanto observéis que adquiere algo de color, añadid el caldo de pollo necesario para alcanzar 1 litro de preparado.
En esta entrada os explico como hacer este caldo blanco de pollo, sin demasiadas grasas y con ingredientes muy económicos.
Dejad que hierva hasta que el calabacín esté bien cocido.
En este punto yo suelo simplemente picar todo el preparado, porque no me molesta, al contrario, la fibra de las verduras.
Si lo deseáis podéis pasar la crema por un colador chino para que resulte más fina.
Una vez picado, añadid las dos cucharadas de nata. Mezclad. Probad y salpimentad a vuestro gusto.
Soy de la opinión que los alimentos demasiado refinados o procesados son menos saludables que los que contienen fibra, muy necesaria para regular nuestro intestino. Aunque esta cuestión es muy personal y también depende del uso que queráis dar a la crema. Si dejáis la fibra de las verduras, además de saludable, la sensación de saciedad será más pronunciada.
Podéis redondear este sabroso plato con unos chips de la verdura que hayáis usado. Unas virutitas de bacon salteadas también le darán a la crema un sabor más pronunciado. Un chorrito de aceite de oliva aliñado con cítricos, como el limón, la lima o la naranja, le dará un toque muy exótico y fresco. Personalmente, una picadita de ajos, frutos secos y perejil, disueltos en la crema en el último momento, le aportarán un sabor muy especial y agradable. Aquí podéis dejar volar la imaginación y usar aquellos ingredientes que más os gusten.
Para los que queráis cuidaros un poquitín más de lo habitual, podeis hacer esta crema con agua, en lugar de caldo, y sustituir la nata por leche desnatada o semidesnatada, tendrá un sabor menos intenso pero muy suave. Y en cuanto a los tropezones, si os gustan los picatostes pero no queréis el aporte calórico extra de los fritos, podéis usar una rebanada de pan del día anterior, tostada a vuestro gusto y cortada a cubitos.
Me gustaría daros las gracias a todos los que os habéis ido pasando por esta cocina, solo para leer o dejando vuestros amables comentarios mientras he estado fuera. Intentaré contestar a todas vuestras consultas y volveré a visitaros en vuestras cocinas a la mayor brevedad posible.
Muchas gracias a todos y mis mejores deseos para este año nuevo. :-)





























































si senyora! crema de carbassó! m'encanta! i les fotos fantástiques!!! petonets guapa
ResponderEliminarnena quines fotos més xules, m'agafen ganes de ficar la cullera a la pantalla. felicitats!!!!
ResponderEliminar¡Deliciosa!
ResponderEliminar;-D
Besitos.
La crema de calabacín y yo tenemos ua relación muy extraña.Cuando la ceno por las noches, yo sin nata por aquello de la dieta,hay veces que me cansa y la abandono pero en cambio cuando estoy de viaje siempre la echo de menos y estoy deseando volver a casa para tomarme una cremita bien caliente.
ResponderEliminarLo de hacerla con el caldo de pollo tiene que ser un punto muy pero que muy favorable y si ya es con esa picada que cuentas....¡ lo más !.
Las fotos.... geniales, de verdad.
Un abrazo,
María José.
Mmmm...com m'agraden les cremes!! Amb aquestes fotos que fas fa ganes de començar a donar cullerades a la pantalla!!! Un petó, Paula
ResponderEliminarLa crema por excelencia de todas las casas, tiene una pinta exquisita. Felicita a tu madre de nuestra parte. A todo esto, nosotros siempre hemos sospechado que se puso de moda en España, por el programa de "Con las Manos en la Masa", aunque esta receta realmente no tenga padre ni sea de aquí.
ResponderEliminarUn saludo.
Me encantan las cremas. Y ese bol con los puntitos marrones tiene un gemelo en mi armario esperando para que yo prepare la siguiente.
ResponderEliminarUn abrazo.
Qué crema tan deliciosa! No hay mejor manera de empezar una comida que con una de estas cremicas de verduras.
ResponderEliminarOtra cosa, ¿Cómo puedes decir que no haces buenas fotos? Todas son preciosas.
Un besazo.
Me gusta mucho y la hacemos a menudo en casa. Nuestra receta es algo distinta: aceite de oliva en lugar de mantequilla para dorar la cebolla y miso en lugar de caldo de pollo. Tampoco le ponemos nata, aunque a veces si un poco de leche de coco, me gusta mucho como queda en las cremas de verduras.
ResponderEliminarTus fotos son muy buenas, Maduixa. Y eres la mejor explicando recetas paso a paso, es como leer un cómic, se hace muy ameno. Por eso me gusta tanto tu blog.
Un abrazo!
Te puedes creer que recuedo la primera vez que la probé?
ResponderEliminarFué en Cambrils, estabamos de vacaciones en un apartamento y una amiga la hizo para comer (fría apetecía mucho)hace ..... 30 años!!
Para mi cuando alguien comenta algo de la crema de verduras la asocio inmediatamente a la del calabacín.
Multitud de "coronamientos" nos propones,todo deliciosos y cada uno de ellos le aporta un acabado distinto.
Chapeau por esa receta
Petons
Totalemnt d'acord, les cremes de verdures són una bona opció per fer plats d'hivern sans i poc calòrics. A més, estan boníssimes! La presentació en tasses queda moníssima ;)
ResponderEliminarM'encanten les cremes de verdures, però la veritat és que no les preparo tant com voldria perquè només les consumeixo jo, i a vegades em fa mandra per una gran olla per mi sola.
ResponderEliminarPerò veient aquesta que ens presentes m'animes de cop. T'ha quedat exquisita, també m'agraden més espeses, no tant refinades.
Molts petonets preciosa i com sempre unes fotografies que traspassen la pantalla!
Las cremas de verduras son muy versátiles, pues puedes ir variando de ingredientes y condimentos para que siempre sea distinta.
ResponderEliminarLa de calabacín es la crema por excelencia, la primera que me viene a la cabeza cuando oigo la palabra crema.
Las presentas de manera que apetecen el doble.
Besos y buen fin de semana.
Gràcies JUDITH!! és boníssima i molt fàcil, oi? :-)
ResponderEliminarHola PELL DE LLIMONA! Moltes gràcies bonica, estic contenta que t'hagin agradat! :-)
AMANDA, cielo, gracias! un beso enorme y feliz año ;-)
Mª JOSÉ, a mi marido le pasa algo parecido, no le gustan tanto como a mí. Muchas veces lo que hago es un caldo, para sopa, y con lo que me queda, una buena olla de crema de verduras que directamente congelo en "monodosis" :-) porque a mí también es algo que me apetece más amenudo y es una buena manera de tenerlas siempre a punto, para mí sola o para los dos. Lo de hacerlas con caldo es algo que hacía mi madre cuando aún no comíamos alimentos sólidos, ella, que nunca fue partidaria de los potitos, aunque creo que tampoco existían, siempre nos hacía las verduras de esta manera, sin el sofrito y la nata, claro, pero sí un con chorrito de aceite de oliva en crudo y muchas veces con los trocitos del pollo o la ternera con que había hecho el caldo. Eso fue hasta que tuvimos dientes, y siempre me lo cuenta sonriendo, que queríamos más "chicha". :-)
ResponderEliminarGracias cielo, me hace muy contenta que te hayan gustado. Un beso gigante.
Hola PAULA! Sí que son bones sí! :-) qué contenta estic que us hagin agradat les fotos! ;-)
Hola CARLOS!! ay!! sí que recuerdo la melodía de ese programa!! pero te prometo que no sabría decirte de donde puede venir esta crema. Así, a bote pronto, pienso que el hecho de sofreír las verduras antes de cocerlas, el sofrito en sí en aceite de oliva (que no el pochado ni el rehogado, que son técnicas de otras cocinas) es mediterráneo por excelencia. De hecho es básico en la gastronomía catalana. El hecho de dorar la cebolla con mantequilla es una costumbre francesa, al igual que el uso de las natas para aportar cremosidad. Sin embargo es muy cierto que las cocinas vecinas se fusionan espontáneamente, con mucha naturalidad, sobre todo en aquellos lugares donde hay comunicación geográfica y más si se tiene en cuenta el origen común de muchas preparaciones. Es muy probable, como bien dices, que no tenga ni padre ni madre, porque, como le he dicho a Mª José, yo sé que ya mi madre nos lo daba como papilla de verduras, es más, ella siempre me cuenta que lo usaba como base y cuando no era el pollo, porque se acababa antes que el caldo, eran higaditos, sesos, todo tipo de verduras o carnes que ella pensaba nos aportaban ese aporte vitamínico tan necesario en nuestro desarollo. Seguramente todas nuestras madres habrán hecho lo mismo y teniendo en cuanta cuan versátil es, yo me lo tomaría como una receta básica, de fondo de armario, más que una receta con origen y paternidad :-)
ResponderEliminarUn beso muy fuerte!
Hola LOLA!! gracias cariño :-) pues supongo que porque soy asquerosamente exigente y veo cosas tan preciosas... nada! que no me voy a pasar de rosca por intentarlo y estoy empeñada en ello! ;-) un beso enorme
ResponderEliminarMuchas gracias LUCÍA!! me hace muy feliz saber que de esta manera te resulte ameno. Estoy de acuerdo contigo, todavía puede ser más saludable si prescindimos de las grasas animales y fritos. Pero una pregunta, qué es el miso? Un beso, guapísima :-)
Moltes gràcies DOLORS!! pues a mí fría no me gusta demasiado, pero es cosa mía eh! seguro que resulta deliciosa y muy refrescante! uyyyy yo también tengo buenos recuerdos de Cambrils, mucha gente de Lleida pasa allí los veranos, verdad? :-) Un petó, bonica! :-)
GEMMA, es una tontería però per a dinar ni m'ho planteixo, la serveixo directament en un plat de sopa. Però pel sopar el plat se'm fa estrany i prefereixo una tassa... quines coses... suposo que, encara que sigui la mateixa quantitat, sembla més lleuger una taceta pel sopar que no pas entaular-se :-))
ResponderEliminarHola INGRID!! doncs mira, pots fer com jo i el dia que en fas una bona olla et congeles petits tuppers, així sempre la tindràs a punt. Moltes gràcies bonica, em fa molt contenta que t'hagin agradat :-)
Hola ANA! sí que es verdad que quedan muy gustosas, muchas gracias, guapísima, buen fin de semana para ti tambén :-)
Mª JOSÉ! mi madre me corrige y me hace saber que sí existían potitos :-) "potitos bledine", solo que a ella esto no le parecía nada natural y por eso no los tomamos munca. :-)
ResponderEliminargràcies mama :-)))
Con el frio que tengo hoy, esta sopita me viene de lujo!
ResponderEliminarHoy mismo la preparo, se ve espléndida esa textura.
besitos
Una de mis favoritas. La verdad es que todo lo que se pueda hacer crema me gusta.
ResponderEliminarUn besazo.
Alicia.
A casa ens agrada molt la sopa de carbassó, la teva recepta ha de ser boníssima i la presentació que li has donat és una guapada!
ResponderEliminarUna crema de las de siempre. Esas son las mejores.
ResponderEliminarTe ha quedado estupenda.
Besos
Las cremas son deliciosas, y las fotografías están para comérselas aunque soy consciente de que este calificativo no es el más apropiado para expresar su belleza.
ResponderEliminarEnhorabuena por este espacio de encuentro en el que me quedo un ratito más, si tú me dejas.
Un abrazo desde A Coruña.
Debe ser muy rica, el calabacín me encanta y lo mejor es que se vende todo el año, osea, no hay excusas.
ResponderEliminarMe ha parecido super curioso el caldo de jamón :-)
Besitos
Un grupo de blogeras estamos tratando de que la gente retire la verificación de palabras y/o la publicidad que aparece en una ventana emergente, es una simple sugerencia que nos ayudaría a agilizar el sistema de comentarios. Gracias!
Boníssima!! I ara l'hivern, m'encanta la crema de verdures! A casa, la de carbassó també hi afegim porro. :p
ResponderEliminarFeliç any nou per a tu també!
Petons!
Gracias, GABY, preciosa, seguro que con ella entras en calor :-)
ResponderEliminarHola ALICIA! es cierto, entra mucho mejor, verdad? :-)
Moltes gràcies ANGELS :-) estic contenta que us agradi.
Nuchas gracias ANA. Sé muy bienvenida, guapa :-)
RIDENTE, muchísimas gracias por tu visita y tu amable comentario. No te preocupes, para mí es toda una satisfacción que sientas impulsos de comértelas, es lo mejor que podrían decir de mis fotos :-))
ResponderEliminarOtro abrazo para ti, sé muy bienvenido a quedarte tanto como desees.
Hola KAKO!! Sí que está buena sí, gracias guapa! Por cierto, he ido a mirar lo que comentas de la verificación de palabras para los comentarios. Estaba bien convencida que lo tenía desactivado, así que acabo de ir a comprobarlo y me ha sorprendido verlo activado. Ya lo he cambiado. Gracias por avisarme :-)
Hola MERCÈ! què tal bonica! tens raó, queda boníssim amb porro, molt fina. Un petó guapíssima :-)
si em veiessis menjar crema de carbasso, no t'ho creus... es algo tremendo, m'agrada TANTISSIM! be, a ma mare i a mi! i carbasso + butternut squash es una delicia tambe!
ResponderEliminarHola, Maduixa. Soy un universitario que vive en un piso de estudiantes y al que le gusta viajar al mundo de la cocina todo lo que puede, y quería decirte que me enamoran tus recetas y tu forma de contarlas, tus interesantes introducciones y sobre todo tus fotos. Muchísimas gracias por compartir estos tesoros con nosotros.
ResponderEliminarUn abrazo desde Badajoz
Muchas gracias, Daniel, es un placer que te sean de alguna utilidad :-)
ResponderEliminarLos pisos de estudiantes son excelentes oportunidades de aprender a cocinar con verdadero ingenio, así conocí la tortilla de patatas chips, los macarrones con latas de atún o cómo saber que un spaghetti estaba cocido... estampándolo contra la baldosa de la pared... Disfrútalo que se pasa volando :-)))
un abrazo muy fuerte, y de nuevo, muchas gracias :-)