martes, 16 de noviembre de 2010

Pimientos de Piquillo. Cultivo y conserva en casa.







No es que yo sea una gran fan de las conservas caseras, que me gustan, pero creo que es más porque disfruto preparándolas que por una necesidad. Realmente el congelador es para mí mucho más cómodo, inmediato, e incluso más seguro que una conserva. Sin embargo prepararlas en casa tiene su encanto y más si, prácticamente, has criado tu mismo la materia prima. 




Ya sabéis que nos encanta la huerta urbana y todos los años empezamos un ritual, sobre febrero-marzo, que nos tiene entretenidos buena parte del año. Cada temporada plantamos más variedades y probamos casi todo lo que cae en nuestras manos. Algunas cosas no prosperan y aprendemos, pero la mayoría sí lo hace  y lo cierto es que es un hobby que nos da muchas satisfacciones. Este año compramos semillas de pimientos del piquillo, no sabíamos si nos saldrían de manera escalonada, de golpe o ni siquiera prosperarían. Pero lo hicieron y por fin, desde febrero, hoy puedo presentaros nuestros primeros pimientos del piquillo criados en casa. 




No son demasiados, es cierto, pero aún quedan bastantes en las plantas que ya no pueden tardar en madurar. Confío en que les de tiempo antes de que se nos echen encima los rigores del invierno. Pero, por si acaso, he decidido preparar una conserva. Me hacía ilusión. Nunca lo había hecho con este tipo de pimientos y me he guiado por el instinto, más que nada porque no tengo los asadores que se utilizan, ni experiencia previa, así que lo que os voy a mostrar hoy puede que no sea  forzosamente lo que encontrareis en las estanterías de los supermercados, pero sí es una conserva deliciosa, a mi gusto incluso más que muchas conservas comerciales, y  que preparareis sin ningún problema. 

Bonitas, verdad? :-)

Os cuento como lo he hecho y como hemos llegado hasta aquí:


El tratamiento que le hacemos a las semillas es prácticamente el mismo a todo lo que plantamos. La única diferencia son las épocas y tiempos, y con éstas actuamos igual como hicimos con el resto de pimientos que hemos plantado este año, los de Gernika, el tipo italiano, los california wonder y los bishop crown. Y como las guindillas de Ibarra, con la diferencia que estas hemos de comprarlas en plantones porque no conseguimos que nos prosperen las semillas. Misterios de la naturaleza inalcanzables para un par de urbanitas novatos. :-)

Lo primero es rehidratar las semillas y germinarlas.

A finales de febrero, más o menos, hay que empezar el proceso porque los pimientos tardan bastante brotar. Aunque no por mucho adelantarnos avanzaremos más que la primavera, así que hay que hacerlo cuando podamos prever que en 3 o 4 semanas dejará de hacer frío.

Solemos ponerlas, bien etiquetadas, en pequeños envases plásticos (los que vienen con guantes de látex van estupendos), con una pequeña perforación en la tapa, y un dedito de agua. Manteniéndolas así sobre alguna fuente de calor suave pero continuo. Un radiador o el propio router valen. Observadlas  y ventiladlas a diario,  pues debemos evitar que en este proceso se estropeen.

Estas que veis son semillas de tomate, pero son un buen ejemplo del aspecto que deben tener cuando empiezan a germinar. Los tomates germinan en apenas unos pocos días. Los pimientos, por lo general, tardarán un poquito más.





Una vez germinan se pasan a  algún tipo de contenedor apto para semillas,  con un mantillo de tierra especial para semillero. Esta tierra es ideal porque le proporciona todos los nutrientes que necesita. Aquí mismo pueden crecer hasta alcanzar los 15cm de altura, momento en que deberemos trasladarlas a un tiesto más grande.

Tened presente que, hasta que no deje de hacer frío por las noches, será conveniente mantenerlas al abrigo de las inclemencias del tiempo. Y en cuanto el sol sea agradable, deberéis sacarlas para que se habitúen a él, de lo contrario crecerían débiles, hilachadas, y finalmente se perderán.

Estas que veis ya llevan un tiempo ahí y se puede ver como van empezando a asomar las plantitas. Los primeros, como siempre, han sido los tomates.


También podéis usar vasitos de plástico, o un recipiente similar. Estos vasos de tamaño de café son estupendos para los tomates, los calabacines o las berenjenas, porque son plantas que germinan muy bien y casi tienes garantizado que te saldrá una planta por cada semilla que plantes.



En el caso de este tipo de pimientos o plantas más delicadas, quizás sea mejor hacerlo de manera que propicie el repiqueo. Sembrando bastantes semillas a la vez, descartando las que crezcan débiles y seleccionando más tarde los ejemplares más fuertes. 

Por nuestra experiencia, el éxito de estas semillas es aproximadamente del 75%, que tampoco está nada mal. Los de Gernika alcanzan el 95%, al igual que los tomates, calabacines o berenjenas, que podría decirse que el éxito es prácticamente del 100%.


En cuanto las pequeñas plantitas alcanzan los 15 cm de altura ya podéis pasarlas a su ubicación definitiva y dejar que crezcan y se hagan hermosas.


No será hasta julio que empezarán a salir las flores, al menos en un clima como el de Euskadi, que para estas cosas va con al menos un mes de retraso respecto al clima mediterráneo, por poner un ejemplo que yo conozco.



La planta es muy similar a todas las pimenteras, si acaso me parece algo más espigada y menos frondosa que los de Gernika, por ejemplo, e incluso no se hace tan alta, tendrá como unos 50-60 cm, pero los cuidados han sido los mismos, exceptuando el sol.

No le debe faltar el agua, y nosotros las hemos puesto en un lugar donde toca el sol muchas horas, más que nada porque han de madurar. La foto es del mes de agosto.


Los pimientos salieron pronto, pero han tardado mucho en madurar, y aún quedan sin hacerlo. No tengo ni idea de qué tal están verdes, los hemos dejado para madurar todos.










Bien, pues con estos que habéis visto me he dispuesto a preparar unos pocos botes,  y además pequeñitos, no nos da para más :-)


Necesitareis:

  • Pimientos del piquillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Ajos (como 2 o 3)

  • Tarros de cristal con tapa.



Lo primero que hice fue lavarlos bien bajo el grifo. No por nada especial, no usamos  productos químicos, sino por el polvo que pudieran tener de la planta y los posibles microorganismos. Si los compráis os recomiendo que os esmeréis en el lavado.

Los colocáis enteros en una bandeja que pueda ir al horno, y si queréis, los regáis con un poquito de aceite de oliva.

Cubrid y cerrad la bandeja con papel de aluminio. Llevadlos al horno a 200ºC. No tardan demasiado en hacerse porque son chiquitines, así que no los perdáis de vista. Los tuve en función ventilador, aproximadamente 20-25 minutos.


Cuando estén asados volved a taparlos bien con papel de aluminio, lo que facilitará que suden con el calor residual y podáis pelarlos sin problemas. 

Los dejáis enfriar sin prisa.




La piel es muy gruesa si la comparamos con la de los pimientos morrones, y se pelan con suma facilidad.

Quitadles la piel, y el rabito arrastrando las semillas. Evitad lavarlos con agua.

Si queréis, una vez limpio de semillas,  podéis cortar con las tijeras para que os quede una apertura más regular. 




En una olla grande poned a hervir los botes que vayáis a usar, junto con las tapas. Con unos 10 minutos es suficiente. 

Si preferís usar el lavavajillas también es correcto siempre y cuando tengáis algún programa que alcance los 80ºC, y de esa manera os evitáis manipulaciones.

Id con cuidado con los cambios bruscos de temperatura que podrían hacer estallar el cristal.



Una vez esterilizados y secos (dejadlos secar boca abajo sobre un paño, sin tocarlos), añadid a los envases un dedo de aceite de oliva. 

Normalmente estos pimientos se embotan en seco, pero yo quise hacerlos así para que quedaran ligeramente confitados.

Por cuestiones de seguridad es recomendable añadir algún ácido, como unas gotas de vinagre. Aunque yo no lo hice.



Si os gusta su sabor, añadid unos dientes de ajo a láminas. Directamente.

Es mi bactericida natural  preferido :-)











Llenad los recipientes con los pimientos, dejando un espacio prudencial hasta la parte baja del cuello del frasco. Apretando, pero con cuidado de no romperlos. He puesto  aceite con anterioridad para evitar en la medida de lo posible las bolsas de aire que se forman en los huecos. Que de esta manera se llenan de aceite.

Me sobró un ajo y se lo añadí a posteriori. Nos encanta :-)

Repartid el jugo de los pimientos que haya quedado en la bandeja.


Y terminad de llenar de aceite de oliva, intentando tapar los posibles huecos. Tened presente dejar al menos un dedo de espacio hasta la tapa para que podamos hacer el vacío correctamente.

En un envase pequeño como este, con dejar el cuello es suficiente. Pero es importante dejar ese espacio.




Cerrad bien las tapas. Esforzaros en ello. Es imprescindible que queden bien cerradas.

Lo ideal es usar un juego nuevo cada vez,  las encontrareis en las ferreterías.





Colocad los frascos en una olla, a la que habréis puesto un trapito, en el suelo, para evitar que den golpes al hervir.

Llenad de agua para que queden los tarros completamente sumergidos. Tapas incluidas.

Llevad a ebullición, y mantened un fuego medio-alto por un espacio de 30 minutos aproximadamente. Es el tiempo prudencial recomendado para evitar cualquier microorganismo.

Si al empezar a hervir observáis pequeñas burbujitas salir de los frascos, seria normal y señal de que el posible aire que os quedara dentro está saliendo, pero no deben rezumar, eso significaría que están mal cerrados los envases y es peligroso.

Pasado ese tiempo dejad enfriar completamente los frascos dentro de la olla, y sumergidos en el agua.

Este método de esterilización, siempre que sea en un tiempo no inferior a 30 minutos, es bastante seguro. Pero, sobretodo en productos que han tenido contacto con la tierra, no debemos confiar al 100%, puesto que hay bacterias cuyas esporas proliferan precisamente en medios carentes de oxígeno, por lo que además de lavar muy bien las verduras, si con el paso del tiempo notáis abombamientos extraños en la conserva, o apreciáis que no se realizó correctamente el vacío, por favor desechadla. No os de pena, ninguna conserva vale ese riesgo.









Una vez fríos podéis conservarlos en vuestra despensa varios meses.

Cuando vayáis a degustarlos salteadlos en una sartén, con el aceite que tiene la conserva sería más que suficiente. Solos, en una ensalada o como acompañamiento resultan deliciosos. También podéis prepararlos con todo tipo de rellenos, tanto de carne como de pescado. O bien usarlos para hacer una salsa. Son muy versátiles.

Pero por favor, para evitar peligros, no los comáis directamente de la conserva. Dadles siempre un tratamiento de calor o incorporadlos al alimento que estáis cocinando.

Encontrareis mucha información sobre conservas caseras en la red, aquí tenéis una referencia que os puede ser muy útil si empezais.






















Al llevar aceite y ajo el sabor es de confitado suave, muy agradable. Fijaos que no he puesto ni sal ni azúcar. Me han quedado muy bien de sabor. Pero es posible que con otro tipo de pimientos, o por vuestros gustos, necesitéis hacerlo. 

Ya os he comentado que es la primera vez que los hago, siempre los había comprado ya preparados, y me ha sorprendido lo suaves que han quedado. Su textura resulta más maleable que algunos de los que había probado. Decididamente el año que viene repetiremos. :-)























Una vez abierta la conserva os recomendaría que, si no os los acabáis, los reservéis en algún envase hermético, siempre cubriéndolos con suficiente aceite para que no entre el aire y necesariamente dándoles un tratamiento de calor antes de  consumir. Os aguantarán varios días en la nevera. 




















Es muy posible que aún los encontréis en el mercado, aunque yo he ido muy retrasada con las plantas este año y no sabría deciros, por lo que si tenéis ocasión os recomiendo que los preparéis, os encantarán. 



43 comentaris:

  1. Qué delicia. ¿Te he dicho ya lo que me gustan tus paso-a-paso?
    Las fotos son una maravilla. yo quiero unos pocos de esos para comer.
    Qué cosa más buena!!!!
    Un beso

    ResponderEliminar
  2. oooohhh, jo preparo els pebrots normals igual, pero es q aquests tenen una pinta impressionant, i més veient d'on venen...et pots creure q no havia vist mai un pebrot del piquillo fresc??

    Un petó,

    ResponderEliminar
  3. Qué postazo! Me gustaría tener tiempo y ganas para cultivar mis pimientitos... y por cierto, porque no presentas alguna foto al Evento Photo Blog de Ivana y Cris??

    ResponderEliminar
  4. Qué buenísimos si se salen de la pantalla para acabar en mi cocina.
    Tenéis mucha suerte con vuestra huerta, me dais mucha envidia.
    Besos.
    Alicia.

    ResponderEliminar
  5. Un post precioso y muy instructivo. Yo tengo una terraza pequeñita pero con las heladas que caen, no nos salen los pimientos nada bien. Hemos tratado de cultivarlos varias veces y la cosecha ha sido lamentable,ja,ja.
    un biquiño

    ResponderEliminar
  6. Com sempre un post impressionant!!! I avui no és un pas a pas de la recepta només, sinó del cultiu del pebrot del piquillo i tot!! Enhorabona!
    Jo no sóc massa amiga dels pebrots, no perquè no m'agradin sinó perquè el meu estómac no els digereix bé, però amb aquestes fotos creu-me que m'has fet venir ganes de menjar-ne.
    Petons!

    ResponderEliminar
  7. que genial esta conserva!!la verdad es que estoy muy interesada en platos como estos, porque nunca he hecho conservas!enhorabuena por tu blog!ya tienes una seguidora más! Un saludo!!

    ResponderEliminar
  8. ¡Qué deliciosos pimientos! Ojalá pudiera yo conseguir unos así de estupendos. La verdad es que no soy muy constante cuando planto algo y casi siempre acaba por morirse por falta de cuidados. Soy un desastre. Quizá algún día me ponga en serio porque me encata ver las cositas tan ricas que recogéis. Tienen que estar deliciosos y no algunos que venden por ahí. Como siempre las fotos y la explicación, maravillosas.

    Un besito,

    Sacer

    ResponderEliminar
  9. Qué explicación más completa.
    Te han quedado muy bien, son unos pimientos muy majos, siempre los he visto en lata o bote, pero frescos no.
    Besos.

    ResponderEliminar
  10. Me ha encantado la entrada, las fotografías tan buenas, las explicaciones tan detalladas, la verdad es que da gusto leerte, es como estar leyendo un libro, un manual todo es útil y perfectamente explicado. Gracias.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  11. Otro muy buen post Maduixa, didáctico y de nuevo con unas fotos espectaculares. Qué bien que expliques todo el proceso.

    Estos posts me encantan, aysss si mi hermano tuviera tiempo y pudiera reunirse conmigo para trasladar al blog sus diarios de huerto, haríamos muchos post de estos pero no puedo hacer más, le faltan horas al día y con el niño él no puede. Digo mi hermano porque es el que mantiene el terrenillo que tenemos en el pueblo de mi padre, y además la agricultura (y repostería) es su pasión. ;)

    Bueno, es curioso pero nunca había oído la palabra repiqueo para eliminar plantitas, pero de lo poquito que sé, este proceso es más importante de lo que parece. La selección en semillero es el punto de inflexión para obtener ejemplares fuertes y vigorosos, es cierto.

    Hasta dónde yo sé, los pimientos del piquillo se pueden tomar verdes sin problema, es más, hay empresas que los comercializan.

    Todo lo demás Maduixa te ha quedado perfecto, me quedo con el detalle del trapo para que no suenen los botes al cocer porque no se me había ocurrido, es una brillante idea.

    Nosotros hemos conservado (sin vacío) pimientos del piquillo asados en casa dentro de botes con aceite y posteriormente guardados en la nevera. Lo único que hacíamos era embotar en recipientes de cristal pequeños para que al templarlos aprovecharlos del tirón. Volaban y estaban fantásticos.

    ¡Genial post!

    Una pregunta fuera de contexto… ¿cómo va la anchoa de Hondarribia? ;)

    ResponderEliminar
  12. Todo un curso de horticultura y conservación,
    Enhorabuena por los buenos resultados.

    Conoce el metido Gaspar Segovia para huertos desde un bancal en un balcón hasta bancales extensos, en este enlace http://www.gasparcaballerodesegovia.net/es/ tiene información que puede interesarle.

    Saludos


    Saludos

    ResponderEliminar
  13. Maravilloso post, que refleja como eres...
    con tanto cariño que haces todoooooo

    un besote

    ResponderEliminar
  14. M'ha encantat la teva explicació! quin pebrotets més macos i que bon que son...

    Petons

    ResponderEliminar
  15. que maravilla de pimientos,nosotros hace muchos años que los compramos en Lodosa a una señora que los prepara en su casa y son una delicia, nada que ver con los que se comercializan,pero desde luego los tuyos estan que se salen de la pantalla.
    Besos

    ResponderEliminar
  16. Els pebrots del piquillo, son deliciosos sobretot si son de collita particular, fa temps ens enviaven uns pots casolans de Pamplona, com aquells no ne trobat mes, segur que els teus han d’estar de vici.
    Petons

    ResponderEliminar
  17. - Muchas gracias Tengo un horno y sé como usarlo :-) es un poco entretenido y no me permite publicar tanto como quisiera, pero, si ayuda, merece la pena. Un beso guapa :-)


    - Sonia, jo tampoc fins que no els hem plantat a casa jajajaa, i no tinc ni idea si és gaire fàcil de trobar-los... Un petó bonica! :-)

    - Miriam, me lo miraré porque no lo sabía, de todas maneras no sé yo... porque me siento en pañales con la cámara :-) un beso preciosa :-)

    ResponderEliminar
  18. - Alicia, que no te la de, preciosa, que solo es cuestión de unos cuantos tiestos y ganas, y te aseguro que da muchísimas satisfacciones. Anímate! Muchas gracias, bonita :-)

    - Hola Pilar! pues no sé yo si de uvas a peras... porque no te vayas a pensar que vemos mucho sol, y de la ciclogénesis explosiva, ya ni te hablo! jajaja, oye, pues, no te diré los morrones, pero el nuestro es un buen clima para los del padrón y los de Gernika, has probado con estos? un beso, guapísima.

    ResponderEliminar
  19. - Grazie mille, Stefania, baci. :-)

    - Mercè, hola guapa! tots els pebrots o els que menges amb pell? per que és molt indigesta i potser es això. Em fa contenta de tronar-te a veure. Un petó, bonica. :-)

    - Hola Marymery, muchas gracias, guapa. Sé muy bienvenida, estás en tu casa. :-)

    ResponderEliminar
  20. - Sacer pues yo no me canso de hacer proselitismo jajaaj. La verdad, es muy satisfactorio para el poco esfuerzo a invertir, y te lo recomiendo. Nosotros empezamos hace unos años con unos pimientos y unos cherrys, esto no falla nunca y te anima a continuar. Al final te sorprenderás quitando todas las plantitas para tener más hortalizas :-)) Un beso, cielo.

    - Gracias La cocinera de bétulo, es un producto bastante localizado y no se debe encontrar fácilmente, aunque ya ves que si compras semillas puedes tenerlos en tu terraza. :-)

    ResponderEliminar
  21. - Viena, bonita, muchas gracias, sé que a veces me enrollo mucho :-), me gusta compartir no solo la receta, sino mis propias experiencias en la cocina. Un poco como hacen nuestras madres con nosotras, y antes las abuelas, pero con blog :-)

    Carlos ya he visto tus entradas hablando de la huerta de tu hermano, es que es una gozada tener un terrenito, por pequeño que sea. Es algo que echo en falta en casa, pero mira, ya ves que con tiestos también me apaño :-). De vez en cuando me gusta publicar entradas de huerta urbana, a ver si alguien se anima. Aunque no te creas, hay muchísima afición y cuando falta suelo, el ingenio se agudiza muchísimo. :-))

    Respecto a las antxoas, me llamaron hace un par de meses, o puede que algo más, porque iban a quitarles el agua sobrante, fui e hice fotos, pero vamos, hasta navidades nada de nada, todo está igual :-)

    ResponderEliminar
  22. Hola Apicius, muchas gracias! No estaba muy segura si comería pimientos del piquillo este año, pero sí, al menos los hemos podido probar. :-)

    Gracias también por el enlace, hemos leído sobre las paradas en crestall en los foros. Y realmente da muy buenos resultados.

    Un abrazo. :-)

    Su, guapísima! :-) a ver si nos animamos con esos pimientosssssss!!! En cuanto asome la primavera ya te estoy dando la tabarra! :-)

    ResponderEliminar
  23. Moltes gràcies Carme! un petó bonica :-)

    Hola Asun, tienes toda la razón, preparados en casa son exquisitos y no me extraña que los compres cada año. Nosotros desde luego repetiremos. Ahora solo nos falta más sitio :-) un beso, guapa.

    Sion he trobat la mateixa diferencia que en una escalivada casolana i una de pot. Res a veure. És curiós per que no hauria d'haver-hi cap misteri, però és així. Un petó bonica. :-)

    ResponderEliminar
  24. Que maravilla!! estoy encantada con esos pimientos. Ya intenté tenerlos en casa pero no funcionan :(.

    A mi me fascina abrir la alacena y ver varias conservas, tiene todo un encanto!

    Buenísima la entrada, los datos, las fotos, excelente como siempre.
    besitos
    Gaby

    ResponderEliminar
  25. Els pebrots del piquillo m'agraden molt, tenen el punt just entre dolç, àcid i picant. I si a sobre són conservats per tu mateixa, llavors segur que són sensacionals!

    ResponderEliminar
  26. ¿No has pensado en escribir todo esto para publicarlo? Creo que sería un éxito comercial sin duda. Porque no solo lo que explicas es interesante y original, sino que lo presentas de una forma muy atractiva. Es algo así como todo lo que usted hubiera querido saber sobre agricultura urbana y creía que era imposible.
    Eres la mas grande.

    Cuchillero

    ResponderEliminar
  27. No hay mejor regalo que tener tu propio huerto y cojer tus propia cosecha, unas fotos de escándalo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  28. Leyendo tu post me has dado una idea genial, tenemos terreno para plantar pero en los viveros de la zona nunca he visto pimientos del piquillo. Conseguir las semillas debe ser más fácil y nos soluciona el problema ¿donde compras las semillas?
    Las fotos geniales.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  29. Noia, no hi ha cap verdura que se't resisteixi!
    La teva terrassa deu fer un goig! L'enveja de tot Euskadi!
    Un pas a pas excel·lent. Ja tinc ganes de plantar-ne! Quan dius que les llavors s'han de ventilar, què vols dir exactament?

    Quin color més bonic el d'aquests pebrotets! Em puc imaginar fins i tot el bon gust que tenen. Ohhhh!

    Petons!

    ResponderEliminar
  30. - Gracias Gaby, guapísima. :-)

    - Gemma, aquests pebrotets no piquen gens, ni son àcids, suposo que es per que son de casa, però no et pensis que entenc gaire que hi hagi aquesta diferencia amb els conservats que comprem. Però sí, es nota molt amb el sabor i la textura, i m'ha sorprès. :-)

    ResponderEliminar
  31. - Muchas gracias Cuchillero, No creo que tuviera la experiencia suficiente :-), pero me lo tomo como el mejor de los cumplidos.

    Muchísimas gracias, de verdad.

    un beso muy fuerte. :-)



    - Gracias Ernestina, bienvenida, guapa :-)

    ResponderEliminar
  32. - Hola Roser, compro las semillas en dos lugares concretamente, en una tienda especializada en temas de horticultura en Donostia, y a través de internet. Pero también las intercambio con otras personas aficionadas y que comparten semillas autóctonas. Por mucho que lo intento no consigo recordar a ciencia cierta donde conseguí estas, pero casi te podría asegurar que fue en eBay.

    Si no las encuentras dímelo que intentaré buscártelas.

    Gracias guapa, bienvenida :-)

    ResponderEliminar
  33. Margarida, guapísima! i cada any plantem més coses!! n'estem contentíssims amb l'hortet. :-) Com van anar les teves carabasseres?

    Quan les deixes amb un ditet d'aigua, per a que broti la llavor, estan tapades i amb escalfor. Dos o tres dies no es problema, però, com que les de pebrot tarden més dies que la resta, si no les vigiles una miqueta, es podria podrir l'aigua per falta de ventilació i fer malbé les llavors. Si cada dia les destapes i els hi dons un cop d'ull no hi haurà cap problema.

    Es cert que es veuen macos, però estaven realment molt bons :-)

    un petó, preciosa.

    ResponderEliminar
  34. ...Y dices que son pocos, que no te da para más. Seguro que muchos de los que hemos leído esta entrada daríamos lo que fuera por un bote de piquillos artesanal como los que tú has hecho. ¡Claro que tienen que estar más buenos que los comerciales! Infinitamente más buenos. Y por lo que veo los tenías sembrados en macetas.

    Una entrada muy interesante y productiva.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  35. Con qué delicadeza lo haces todo, Maduixa y con qué detalle. Así da gusto aprender, así es muy fácil. Yo la haré con pimientos rojos grandes. Gracias por compartir.BEsos

    ResponderEliminar
  36. He hecho los pimientos en conserva. Yo no encontré pimientos del piquillo y emboté pimientos rojos grandes. Los hice tiras para usarlos después con más facilidad. Muchísimas gracias por la detallada explicación, da gusto.

    Si quieres ver cómo me salieron, los he subido al blog. Aquí te dejo el enlace: http://cocinax2.blogspot.com/2011/09/pimientos-rojos-asados-en-conserva.html

    Un beso fuerte desde el sur.

    ResponderEliminar
  37. Laurita!! cuanto me alegro que esta entrada te haya servido de orientación, ahora mismo voy a verlos, muchísimas gracias por venir a avisarme. :-)

    ResponderEliminar
  38. Maravilloso!!!, da gusto ver con cuanto detalle explicas las recetas.

    ResponderEliminar
  39. vaaaaya...fantastica web,enhorabuena...me ha encantado las recetas con historia.me la añado a favoritos yaaaa...un saludito...

    http://www.semillashuertayjardin.com/venta-de-semillas-semillas-cada-mes/que-semillas-puedo-sembrar-en-diciembre/venta-semillas-pimiento-del-piquillo.html

    ResponderEliminar
  40. qué página tan linda y tan completa,felicitaciones¡¡¡¡

    ResponderEliminar
  41. Ahora mismo voy a probar, con pimientos morrones de la huerta de mi madre.

    Agradecerte de antemano que compartas tu saber hacer con nosotras las novatillas.

    ResponderEliminar
  42. Me viene genial tu explicación de como conservar los pimientos. Mañana a ver si los preparo. Muchas gracias por compartir. Un saludo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 
Ir Arriba