Casi no llego a tiempo pero quería colaborar en el HEMC de este mes que, de la mano de Carolina, versa sobre platos latinoamericanos.
No estoy muy familiarizada con la gastronomía hispanoamericana, pero un feliz acontecimiento ha permitido que contáramos con un miembro más en nuestra familia, de origen cubano, que además de su alegre carácter ha traído toda una serie de costumbres, modos y gustos que estoy deseando aprender. Bajo sus directrices os traigo hoy un plato que, sin ser originario de su tierra, es muy habitual en los hogares cubanos.
El arroz imperial es un plato muy socorrido en esta isla caribeña por su versatilidad. Absolutamente adaptable a cualquier circunstancia. No es un plato típico (desconozco su origen concreto), pero sí muy común en la cocina cubana puesto que resulta muy nutritivo y asequible, adaptándose perfectamente a la oferta de alimentos y la economía del país. Es por lo tanto una receta muy abierta a cambios y variación de ingredientes. Se sirve como plato principal o plato único, acompañado de ensalada o frutas tropicales, tanto frescas como fritas.
Es sencillo, con ingredientes básicos, aunque un poco laborioso. Quizás por la manera de plantearlo. Seguramente podríamos encararlo de otra manera, pero he querido ceñirme a la costumbre cubana y hacerlo literal, tal como se me ha transmitido, aunque para la presentación me haya tomado alguna licencia :-). Os puedo asegurar que, sea cual sea la manera en que se plantee, resulta un plato muy sabroso y que os invito a probar.
Esta es la manera cubana de preparar este delicioso plato:
Ingredientes para 2 personas:
- 125gr. de arroz de grano redondo
- 1 cuarto trasero de pollo
- 70gr. de jamón dulce o de York
- 50gr. de pimiento rojo escalivado
- 2 cebollas
- 1 tomate
- 2 zanahorias
- 4 dientes de ajo
- 1 ramita de perejil fresco
- sal y pimienta
- 1 pastilla de concentrado de pollo
- mahonesa
- queso Emmental francés rallado (podéis usar el que más os guste)
Empezad picando en brunoise 1 cebolla y media, de las dos que tenemos preparadas. Limpiad la zanahoria y el tomate.
En una olla rápida, o a presión, colocaremos el muslo de pollo, el tomate entero, la media cebolla restante, las dos zanahorias cortadas, y la pastilla de concentrado de pollo. No soy nada amante de las pastillas de concentrado, pero me han insistido en ello y yo obedezco :-).
Llenad de agua hasta cubrir. Cerraremos y dejaremos cocer por espacio de 5 minutos. La finalidad de esta cocción corta es la de poder desmenuzar el pollo, cocido, pero sin que pierda su sabor.
Mientras, salpimentad y sofreid la cebolla, despacito y bien doradita. Aprovechad para picar el jamón dulce, cortado en lonchas, en cuadritos de aprox. 1cm.
Picad también los 4 ajos y el perejil.
Para los ajos, me he ayudado de este artilugio de Ikea, va estupendo para picar muy finamente a la vez que permite exprimir y aprovechar todo el sabor del ajo. Además se limpia estupendamente a diferencia de otros que he probado. :-)
Pasados los 5 minutos de cocción, dejad salir el vapor y destapad la olla. Retirad el muslo. Con sumo cuidado de no quemaros, retirad la piel y desmenuzad el pollo con la ayuda de los dedos, no lo cortéis.
Reservad el pollo y devolved los huesos y piel a la olla. Dejad que hiervan por espacio de aproximadamente 20 minutos. Los huesos acabarán de darle al caldo muy buen sabor.
Calculad la reducción de manera que os quede suficiente caldo para cocer el arroz.
En cuanto la cebolla esté bien dorada, agregad los ajos y el perejil picados. Dadle un par de vueltas y reservad la mitad del sofrito.
Lo he hecho de esta manera para ahorrar tiempo y no hacer un sofrito para el pollo y otro para el arroz, que sería como realmente se prepara en Cuba. Y esta es la segunda licencia que me he permitido, no me ha parecido necesario hacer dos sofritos idénticos por separado. Aun así dejo constancia de la diferencia. :-)
También podéis, si os gusta, añadir tomate triturado al sofrito. Como yo ya se lo he puesto al caldo, aquí lo he obviado.
A la mitad del sofrito que habéis dejado en la sartén añadidle el pimiento escalivado, cortado en pequeñas tiras, y el pollo. Aquí os comento como lo he preparado con anterioridad, pero podéis usar pimiento envasado si os va mejor. Tened presente reservar un par de tiras de pimiento para la decoración final.
No dejéis el pollo demasiado tiempo, justo integrad los ingredientes para que tomen color, probad y rectificad, si fuera necesario, y reservad.
En la misma sartén, agregad el resto de sofrito y el arroz.
Salteadlo por un par de minutos hasta que el grano quede semi traslúcido.
Colad el caldo de la olla y rociadlo, bien caliente, sobre el arroz. Recordad que necesitáis aproximadamente el doble del peso del arroz en caldo.
Cocedlo como tengáis costumbre. A mi me gusta arrancar con hervor fuerte por 1 minuto, después bajar el fuego de tal manera que hierva suave, para evitar, en la medida de lo posible, la evaporación excesiva del agua y tener que añadir más caldo. Podéis usar una tapa de cristal, y la temperatura del fuego, para ir controlando la humedad del arroz.
El tiempo dependerá de la calidad y las condiciones del arroz. Por lo general suelo dejarlo 15 minutos de la manera que os he comentado. Es muy importante retirarlo al punto, para que se mantenga en condiciones óptimas cuando vayamos a emplatarlo.
Si os quedarais cortos de caldo, podéis agregar agua, aunque sería recomendable cocerlo en su totalidad con el caldo de pollo.
La presentación de este plato, tradicionalmente, es algo distinta a la mía. Por lo general se utiliza una ensaladera, profunda, donde se van intercalando capas de arroz, pollo, jamón y queso, bien apretaditas. Se empieza y se finaliza siempre con una capa de arroz. Cuando se terminan los ingredientes, se da la vuelta al cuenco sobre una bandeja de servir, se cubre totalmente de mahonesa y se disponen las tiras de pimiento rojo a modo de decoración. Se esparce un poco de queso y se lleva por unos minutos al horno con la finalidad de gratinarlo.
Una vez así dispuesto se suele decorar con ensalada o frutas, de modo que nos recordaría una ensaladilla rusa.
Yo he querido darle otro aspecto y, como veis, he usado unos aros de emplatar. Simplemente he empezado con una capita de arroz, una de pollo y queso rallado, otra de arroz, una de jamón dulce y queso, y he finalizado con una última capa de arroz.
Con la ayuda de un biberón he dado unas pinceladas de mahonesa. Para finalizar la decoración he utilizado una tira de pimiento y un cristal o lámina de queso gratinado en silpat.
Si lo deseáis podéis espolvorear el queso y granitar todo al horno. En mi caso, al estar todos los ingredientes calientes, el queso repartido entre capas se ha ido fundiendo, pero es importante que el plato esté caliente a la hora de servir.
No es la primera vez que hago este arroz imperial, porque no me gusta publicar una receta que hago sobre la marcha, pero sí es la segunda y fijo que ando un poco verde :-). Espero haber sabido interpretar la esencia de este plato tan característico y que Sunia me dé su visto bueno. :-)
En una olla rápida, o a presión, colocaremos el muslo de pollo, el tomate entero, la media cebolla restante, las dos zanahorias cortadas, y la pastilla de concentrado de pollo. No soy nada amante de las pastillas de concentrado, pero me han insistido en ello y yo obedezco :-).
Llenad de agua hasta cubrir. Cerraremos y dejaremos cocer por espacio de 5 minutos. La finalidad de esta cocción corta es la de poder desmenuzar el pollo, cocido, pero sin que pierda su sabor.
Mientras, salpimentad y sofreid la cebolla, despacito y bien doradita. Aprovechad para picar el jamón dulce, cortado en lonchas, en cuadritos de aprox. 1cm.
Picad también los 4 ajos y el perejil.
Para los ajos, me he ayudado de este artilugio de Ikea, va estupendo para picar muy finamente a la vez que permite exprimir y aprovechar todo el sabor del ajo. Además se limpia estupendamente a diferencia de otros que he probado. :-)
Pasados los 5 minutos de cocción, dejad salir el vapor y destapad la olla. Retirad el muslo. Con sumo cuidado de no quemaros, retirad la piel y desmenuzad el pollo con la ayuda de los dedos, no lo cortéis.
Reservad el pollo y devolved los huesos y piel a la olla. Dejad que hiervan por espacio de aproximadamente 20 minutos. Los huesos acabarán de darle al caldo muy buen sabor.
Calculad la reducción de manera que os quede suficiente caldo para cocer el arroz.
En cuanto la cebolla esté bien dorada, agregad los ajos y el perejil picados. Dadle un par de vueltas y reservad la mitad del sofrito.
Lo he hecho de esta manera para ahorrar tiempo y no hacer un sofrito para el pollo y otro para el arroz, que sería como realmente se prepara en Cuba. Y esta es la segunda licencia que me he permitido, no me ha parecido necesario hacer dos sofritos idénticos por separado. Aun así dejo constancia de la diferencia. :-)
También podéis, si os gusta, añadir tomate triturado al sofrito. Como yo ya se lo he puesto al caldo, aquí lo he obviado.
A la mitad del sofrito que habéis dejado en la sartén añadidle el pimiento escalivado, cortado en pequeñas tiras, y el pollo. Aquí os comento como lo he preparado con anterioridad, pero podéis usar pimiento envasado si os va mejor. Tened presente reservar un par de tiras de pimiento para la decoración final.
No dejéis el pollo demasiado tiempo, justo integrad los ingredientes para que tomen color, probad y rectificad, si fuera necesario, y reservad.
En la misma sartén, agregad el resto de sofrito y el arroz.
Salteadlo por un par de minutos hasta que el grano quede semi traslúcido.
Colad el caldo de la olla y rociadlo, bien caliente, sobre el arroz. Recordad que necesitáis aproximadamente el doble del peso del arroz en caldo.
Cocedlo como tengáis costumbre. A mi me gusta arrancar con hervor fuerte por 1 minuto, después bajar el fuego de tal manera que hierva suave, para evitar, en la medida de lo posible, la evaporación excesiva del agua y tener que añadir más caldo. Podéis usar una tapa de cristal, y la temperatura del fuego, para ir controlando la humedad del arroz.
El tiempo dependerá de la calidad y las condiciones del arroz. Por lo general suelo dejarlo 15 minutos de la manera que os he comentado. Es muy importante retirarlo al punto, para que se mantenga en condiciones óptimas cuando vayamos a emplatarlo.
Si os quedarais cortos de caldo, podéis agregar agua, aunque sería recomendable cocerlo en su totalidad con el caldo de pollo.
La presentación de este plato, tradicionalmente, es algo distinta a la mía. Por lo general se utiliza una ensaladera, profunda, donde se van intercalando capas de arroz, pollo, jamón y queso, bien apretaditas. Se empieza y se finaliza siempre con una capa de arroz. Cuando se terminan los ingredientes, se da la vuelta al cuenco sobre una bandeja de servir, se cubre totalmente de mahonesa y se disponen las tiras de pimiento rojo a modo de decoración. Se esparce un poco de queso y se lleva por unos minutos al horno con la finalidad de gratinarlo.
Una vez así dispuesto se suele decorar con ensalada o frutas, de modo que nos recordaría una ensaladilla rusa.
Yo he querido darle otro aspecto y, como veis, he usado unos aros de emplatar. Simplemente he empezado con una capita de arroz, una de pollo y queso rallado, otra de arroz, una de jamón dulce y queso, y he finalizado con una última capa de arroz.
Con la ayuda de un biberón he dado unas pinceladas de mahonesa. Para finalizar la decoración he utilizado una tira de pimiento y un cristal o lámina de queso gratinado en silpat.
Si lo deseáis podéis espolvorear el queso y granitar todo al horno. En mi caso, al estar todos los ingredientes calientes, el queso repartido entre capas se ha ido fundiendo, pero es importante que el plato esté caliente a la hora de servir.
No es la primera vez que hago este arroz imperial, porque no me gusta publicar una receta que hago sobre la marcha, pero sí es la segunda y fijo que ando un poco verde :-). Espero haber sabido interpretar la esencia de este plato tan característico y que Sunia me dé su visto bueno. :-)




























































Maduixa querida, que arroz tan maravilloso! y que presentación más atractiva! no te doy 10, te doy 100!
ResponderEliminarbesos
Gaby
Delicioso y bella foto! aporte aceptado en el HEMC. saludos
ResponderEliminarGaby preciosa! muchas gracias! :-) me alegro mucho que te haya gustado.
ResponderEliminarun beso muy fuerte :-)
Ay carolina!, he enviado el mensaje sin ver el tuyo, muchas gracias.
ResponderEliminarun beso, bonita :-)
Maduixa, sólo puedo enviarte mis más sinceras felicitaciones y toda mi admiración. Qué plato tan extraordinario, y que lujazo de puesta en escena. Además no lo conocía, y me ha dejado prendado. La idea en el fondo es relativamente sencilla, pero nos lo has mostrado de tal manera que sólo he podido expresar un 'oh' en mi expresión. Una contribución bárbara a este HEMC con excelentes fotografías de todo el paso a paso. Un saludo.
ResponderEliminarQue sabroso, y con esa presentación tan fantástica, todo un lujo!
ResponderEliminarMe tengo que comprar aros de emplatar ya! (me van a echar de casa... jiji)
Un beso, gracias por la receta!
Por favor...
ResponderEliminarpor favor...
que presentación tan estupenda delicada, y no puedo dejar de pensar en el sabor!!
fantástico!
Carlos, me he sentido abrumada con tus palabras. Te lo agradezco porque viniendo de un sibarita como tu es todo un elogio. :-) Me alegro de poder aportar ideas nuevas y sobretodo de compartirlas.
ResponderEliminarun beso para los dos. :-)
Anita!! preciosa! cuanto me alegra verte, pues ya estás tardando que los aros son fundamentales! a veces le dan al plato ese "je ne sais quois" que lo hace diferente :-)
gracias a ti por venir y dejar tu comentario. un beso. :-)
Querida Su :-), no sabes cuanto me alegra que te haya gustado. Coméntale a Mc que ya tengo construida mi caja de luz casera pero que estoy a la espera de sus preciados tutoriales :-) de aquí voy a salir hecha una "professioná"! jejjejee
mil besos, preciosa. :-)
!!!!FELICIDADES!!!!, el plato te ha quedado verdaderamente impresionante, la presentación exquisita, y me ha dado una satisfacción tremenda la aceptación que ha tenido entre quienes frecuentan tu blog. Gracias y que sigas cosechando éxitos.
ResponderEliminarSunia!!! guapa!!! qué alegría me has dado! :-) gracias a ti por explicarme la receta de tu abuela y por haberte pasado a saludarme ;-)
ResponderEliminarun petonet! nos llamamos. xxxx
Aquest arròs no el coneixia ....i això que em pessava que ho savia tot...:-)))
ResponderEliminarHola Dolors! :-) i això que tu d'arrossos en saps un munt! doncs senyal del que dic sempre, que a la cuina està tot descobert i encara tot per descobrir. oi? :-)
ResponderEliminarque lujo de arroz te felicito y una presentación espectacular
ResponderEliminarMuchas gracias, Su, guapa :-) me alegro que te guste.
ResponderEliminarExcelente blog, la presentación fabulosa, las fotos realmente maravillosas. Muy original y profesional el toque de la licencia con la que te permitiste presentar el plato, el cual se vé y debe estar realmente delicioso. Nuevamente felicitaciones
ResponderEliminarSaludos
Polo
Estic segura que has interpretat l'essència del plat amb escreix!
ResponderEliminarQuina presentació més maca! Insuperable!
Petons
Sr. Polo, no sabe cuanto me alegra que le haya gustado. Le agradezco enormemente que se haya pasado por aquí y la amabilidad de su comentario.
ResponderEliminarSea muy bienvenido. Un abrazo.
Hola Margarida, maca! moltíssimes gràcies, ara vinc de casa teva, noia, no saps com hi disfruto allí :-)
un petó ben gros!
El plat està genial, aixó sens dubte, però la presentació es per deixar-la d'exposició!!!! Si que es una mica diferent de preparar l'arròs, però el resultat es fantàstic. Segur que els cubans adaptaran la teva presentació desde ja!!! Petons bonica
ResponderEliminarMoltes gràcies, Elvira, bonica!
ResponderEliminarDoncs ens el varem cruspir sense contemplacions :-)
Potser hauria de buscar una foto de la presentació típica, encara que només fos com a referència. Si la trobo la pujaré.
un petó ben gros!