viernes, enero 15

Pappardelle. Pasta casera al huevo a la "carbonara" de almejas.





Una vez se ha instalado en tí el "gusanillo" de las masas te das cuenta de lo sencillo que resulta preparar pasta en casa. No tengo ninguna amasadora profesional, ni cortadora de pastas, vaya esto de entrada por si alguien piensa que es algo complicado o reservado a profesionales, a pesar de lo cual no implica impedimento alguno a la hora de preparar algunas de las pastas más comunes de nuestras mesas.

Hoy os traigo unos Pappardelle que es, a mi entender, la forma de pasta más sencilla de hacer sin artilugios. No voy a engañaros, porque es evidente, si os digo que no tienen el "aspecto" de una pasta industrial. Pero os aseguro que se le perdonan todos los defectos cuando los degustas, solo por el placer que supone haberlos preparado con tus propias manos.

Por otro lado he preparado una suerte de carbonara a la que he añadido unas almejitas. Creedme que la combinación resulta deliciosa. Si os gusta la pasta como a mí, al dente y sabrosa, os propongo esta manera de hacerlo.




Ingredientes para 2 personas:


 Para la pasta:

  • 2 huevos (medianos)
  • 200gr. de harina de trigo
  • 4gr. de sal
  • 20ml. de aceite de oliva
  • 50ml. de agua

Para la "carbonara" de almejas:

  • 100 gr. de bacon
  • 1 cebolla mediana
  • 1 puñado de almejas ( o dos :-))
  • 200ml nata para cocinar
  • 2 dientes de ajo
  • 1 nuez de mantequilla
  • perejil
  • pimientas al gusto

Hay muchas maneras de preparar la pasta y seguro que cada maestrillo tiene su librillo, como se suele decir. La masa se compone básicamente de harina, agua y sal, pero también es habitual enriquecerla con proteínas como el huevo y aromatizarlas o colorearlas al gusto. En mi caso, me gusta agregarle huevos y aceite de oliva, pero debo deciros que es absolutamente una opción personal.

Uso una regla que me va muy bien para las pastas, y que quiero comentaros por si os ayuda. Por norma general empiezo contando 1 huevo (entero) por comensal. A partir de ahí añado el doble del peso del huevo (sin cáscara) en harina. 2gr. de sal por persona. 10ml. de aceite de oliva por ración,  y para finalizar,  la mitad del peso de los huevos en agua, que servirá para ir compensando la humedad de la masa.

El agua la incorporo al final porque va mucho en función al tipo de harina. Según que harina utilicemos requeriremos más o menos agua. Tenedlo presente.

Empezad mezclando en una batidora la harina, la sal, el aceite y los huevos. En todo caso, empezando por uno ayudando así a la pasta a asimilarlo.

Podéis hacerlo perfectamente en un bol o haciendo el típico volcán.









Una vez integrados todos los ingredientes, añadiremos el agua,  poco a poco, hasta conseguir una masa ligera, de aspecto algo pegajoso, pero fácil de manejar. Descartad la cantidad que os sobre o añadid si veis que se queda corto. Es importante que no sea una bola de pasta muy seca, de lo contrario os resultaría muy dificultoso estirarla después. Tampoco excesivamente húmeda.

He optado por hacer una pequeña  maquetación con algunas fotografías para que el post no se extendiera demasiado, pero, como siempre, si queréis observarlas mejor, solo debéis pinchar en ellas.

Amasad un poco sobre una superficie enharinada, 1 minuto a lo sumo. Al terminar, remeted los bordes hacia abajo, girando la masa en el sentido de las agujas del reloj y remetiendo 4 o 5 veces.

Envolvedla en un paño de algodón y dejadla reposar en la nevera unos 30 minutos.

Si alguna vez he tenido prisa me he saltado este tiempo de reposo.



Transcurrido ese tiempo, enharinad la mesa de trabajo y estirad la masa con el rodillo en forma rectangular. Es importante que el estirado sea tan regular como os sea posible. Si veis que  separando la masa en dos partes os es más fácil podéis hacerlo perfectamente.

A ser posible la masa debe tener entre 1mm. y 1.5 mm. de grosor. No más.

Una vez estirada, enharinaos las manos y acariciad bien la pasta.


Es importante este punto porque cuando vayamos a enrollarla debemos evitar en lo posible que la masa se pegue. No os preocupéis por un exceso de harina, tiene más fácil solución que si fuera al revés.

Proceded a enrrollar la pasta desde el extremo más próximo a vosotros. Intentad que no quede muy holgada.








Una vez creado un canutillo proceded a cortar la pasta con un cuchillo MUY afilado, haciendo secciones de aproximadamente 2 cm.

Desenrrollad la pasta e idla colocando sobre una superficie enharinada.








Proceded con sumo cuidado, se deforma más la pasta al desenrrollar que al cortar, tenedlo presente.













No es muy conveniente dejar secar mucho tiempo la pasta al huevo por razones obvias. Pero os enseño este "secadero" de pasta apañado por si alguna vez la hacéis sin huevo y queréis secarla.













Vamos a por la salsita. En una sartén, donde he fundido una nuez de mantequilla, he añadido el bacon a tiritas diminutas. Una vez dorado, he añadido los dientes de ajo bien picados. Les he dado un susto y he añadido la cebolla picada.

Dejad sofreir.







Cuando la cebolla ha adoptado un bonito color dorado, he añadido las almejas.

Tan buen punto se abran, añadid la nata.











Espolvoread perejil bien picadito y moled alguna pimienta si os gusta.

Dejad que reduzca un poco. Probad y salpimentad si fuera necesario.

Apagad el fuego.








La cocción de la pasta será rapidísima, no la perdáis de vista.

Debéis cocerla en abundante agua a la que añadiréis sal y un generoso chorro de aceite de oliva.

Esta pasta tardó aproximadamente 3 minutos en estar lista. Por lo general los tiempos de cocción van desde los 2 a los 5 minutos. Como es posible que cada uno tenga un gusto diferente al respecto, lo mejor es controlarla y probarla. Pero sabed que en cualquier caso, ese tiempo siempre es breve.

Escurrid bien y, si quereis, enjuagadla en agua fría.  Mis pappardelle fueron directamente a la sartén con la salsa. Solo quedaba integrar todo bien y servir. Rematé la pasta moliendo una mezcla de pimientas de colores que le da un toque rústico al plato.


No sé si estáis habituados a las mezclas de carne y pescado o marisco, pero a mí me apasionan y esta salsa tan tonta quedó impresionante. Pero impresionante de verdad. La pasta, carnosa, con peso, al dente, sabía a aceite de oliva y a pasta pasta :-)

Los dos nos chupamos los dedos.

18 comentaris:

  1. La fas tu la pasta ?? M´encanta la pasta i més aquesta ampla.

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  2. Hola bonica!

    i tant que sí que la faig jo! :-)

    A mi també m'encanta, com més grossa millor. No saps com disfruto menjant galets de nadal :-)))

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  3. Tienes mucha razón en tus apreciaciones. Me ha encantado tu secadero.
    Ni te puedo decir donde lo pongo yo, jiji
    un beso y pedazo de receta

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  4. Qué receta más buena! Yo también hago pasta casera de vez en cuando, está buenísima, pero nunca se me había ocurrido este secadero! Gracias por la idea.

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  5. Su , cielo, sabiendo que le guiñas el ojo a los calabacines para hacerles una fertilización artificial, lo demás, créeme, por mucho que te empeñes, no me va a sorprender. jajajjaaa

    un besazo enorme. :-)

    Miriam, de nada bonita, me encanta que hayas podido encontrar una buena idea. Mira que es simple, pero, a veces es solo caer en ello.

    Muchas gracias a los dos por dejar vuestros comentarios.

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  6. De este fin de semana no pasa, y no es una frase hecha, va a ser así. Se lo vimos a María Pimientos en directoalpaladar, y desde entonces nos prometimos y juramos hacerlos con unas setillas. Lo que pasa es que por unas cosas u otras no lo hemos hecho, pero nos has animado. Un saludo.

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  7. Guau! Que pinta!
    La pasta me da pereza hacerla en casa, pero lo pones tan fácil...
    En cualquier caso la salsa seguro seguro que la hago!
    Un saludo

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  8. Carlos, muchas gracias por tu comentario, no conozco la receta que comentas pero me imagino que debe ser tan fácil como ésta. De verdad, hacer estos pappardelle no es nada complicado, y me alegro que os animéis a hacerla.

    Con una salsa de setas quedan de fábula. Tengo preparada para subir una receta precisamente así, pero con la pasta un pelín más complicada.

    Anita! preciosa, no sabes como me alegro que al menos te haya entrado el gusanillo, créeme, hacer pappardelle es muy fácil, más que un bizcocho :-) Anímate

    La salsa impresionante, ya me contarás. :-)

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  9. Muy rica la receta Maduixa la hicimos hoy para la comida, de rechupete! Gracias y un abrazo muy fuerte.
    Vera,

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